Algo por lo cual muchos padres se preocupan es por la salud y el bienestar de sus hijos; siempre buscan comprar los mejores alimentos e incluso buscan cómo ganar dinero rápido desde casa para no tener que despegarse de ellos ni un segundo. Realmente el bienestar es algo fundamental en la vida de los niños; sin embargo, cuando se habla de bienestar no solo se habla de la salud física y la mayoría de los casos, la salud psicológica y emocional de los niños pasa desapercibida.

Muchos niños necesitan apoyo psicológico y emocional; no obstante, es más difícil de notarlo y ciertas veces cuando se nota, los padres no le dan importancia alegando que “así actúan los niños” o ya se le pasará. Hay muchas creencias erróneas en cuanto a los psicólogos y muchos estigmas contra los profesionales de esta área; por ejemplo, la mayoría de las personas tiene en mente que los psicólogos solo atienden a los locos y como su hijo no lo es, entonces no hay necesidad; la realidad es que casi todas las personas necesitan visitar a un psicólogo y esto no es sinónimo de locura en lo absoluto.

Hay que recordar que los niños son mucho más susceptibles que los adultos y lo que quizás a ti te parezca una tontería, para ellos puede ser muy importante. A veces los pequeños necesitan un momento para centrarse en ellos, lo que piensan y lo que sienten, pues no es necesario padecer alguna condición como el autismo o haber vivido una situación traumática para dejar que tu hijo visite a un psicólogo infantil que lo ayude a resolver sus problemas y a estar mejor consigo mismo.

¿En qué momento es necesario llevar a tu pequeño a un psicólogo?

No es realmente obligatorio esperar a ver un indicio de que es “necesario” para tomar la decisión de hacer que tu hijo vaya a un psicólogo; de hecho, llevarlo simplemente porque lo deseas puede ayudarte a entender mejor a tu niño y darte cuenta si necesita ayuda o si está perfectamente bien; sin embargo, hay pequeñas cosas que pasan desapercibidas que sería mejor tratarlas con ayuda profesional.

  • Si tu hijo llora constantemente o se frustra con facilidad no es porque es “malcriado” o “un debilucho”, probablemente tengas a un niño con unas ganas gigantes de llamar la atención; no obstante, más allá de ser un niño “problemático”, debe haber alguna razón por la cual tu hijo quiere desesperadamente atención y esto es bueno saberlo.

 

  • Si tu hijo es muy callado o de repente ha dejado de hablar con la frecuencia en la que lo hacía, puede que haya algún problema que lo tenga así y no encuentra palabras para comunicar lo que siente, pues la mayoría de las veces los niños son activos y parlanchines.

 

  • Si tu hijo no te presta atención, se le olvida fácilmente lo que tenía que hacer, le cuesta concentrarse o es excesivamente activo no es una señal de que es “maleducado por no escucharte”, “olvidadizo”, “evasivo” o “juguetón” pues puede que padezca TDAH y necesite ayuda.

 

  • Si tu hijo se asusta con facilidad o es excesivamente apegado al punto de no poder quedarse solo o soltar tu mano, quizás tenga problemas de confianza que necesite superar.

Más allá de todas estas causas, un psicólogo puede ayudar con muchas cosas por las que pasan grandes cantidades de jóvenes y pequeños; por ejemplo:

  1. Problemas de ansiedad
  2. Problemas de ira cuando se trata de niños muy volátiles
  3. Problemas familiares como envidia hacia hermanos o pérdida de un ser querido
  4. Problemas en la escuela como el acoso o frustración escolar
  5. Ayuda a niños con depresión o baja autoestima

Para los jóvenes y niños es importante tener apoyo emocional con todos sus problemas y para lograr entender sus emociones, es necesario que se sientan comprendidos y escuchados; por esa razón, es necesario tener una comunicación constante con tu hijo para evitar problemas o para saber cuando tengan dichos problemas. No descartes la idea de acudir con tu hijo a un psicólogo infantil para aclarar dudas y recibir apoyo profesional y ten siempre para tus hijos frases de aliento para momentos difíciles que los ayuden.

¿Cómo puede ayudar el padre al psicólogo y al niño para tratar los problemas?

Si se busca que la terapia psicológica funcione, los padres deben apoyar al 100% al niño y trabajar junto al psicólogo en lograr los cambios en el pequeño; por lo tanto, no solo importa que el pequeño esté recibiendo ayuda profesional, también es necesario que reciba ayuda de sus padres.

  • Lleva a tu hijo sin falta a todas las sesiones:

La constancia es la clave para el éxito para todas las cosas en esta vida. Para que un pequeño se sane de una gripe tiene que tomarse la medicina por varios días; por lo tanto, de la misma manera que se necesita constancia para sanar, si quieres que a tu hijo le vaya bien, entonces debes cumplir con asistir a las citas cada vez que le toque. La salud mental y emocional es igual de importante a la física.

  • Habla directamente con el psicólogo después de cada sesión:

Pregúntale personalmente al psicólogo cuál ha sido el progreso de tu hijo, qué es lo que nota en él y de qué manera puedes colaborar en casa para el bienestar del niño. Es necesario que los adultos encargados de ayudar estén en la misma página y vayan siempre de la mano, pues así podrás complementar en casa lo hecho en el consultorio y motivarás a tu hijo a avanzar.

  • Pregúntale a tu hijo sobre cada una de sus sesiones:

Es necesario que el niño sienta que lo que hace es importante y es por eso que como padre debes siempre mostrar interés en saber qué ocurre y hacerle saber que quieres escuchar todo lo que tenga para decir; de esta manera motivarás a tu hijo a querer asistir a sus sesiones para tener algo que contarte, pues al igual que para él, dichas citas son importantes para ti.

  • No contradigas nunca al psicólogo de tu hijo en frente de él:

Los niños siempre escucharán primero a los padres antes que a cualquier otra persona y es por eso que es un error gigantesco desautorizar al psicólogo frente a tu hijo o emitir comentarios negativos sobre las recomendaciones o actividades realizadas en terapia.

Recuerda siempre que tú no eres un profesional en la materia y que has decidido dejar a tu hijo en sus manos porque confías en él. Si en algún momento tienes una duda o estás en desacuerdo sobre algo, habla en privado con el psicólogo pero jamás frente a tu hijo.

Es necesario que como padres se tenga siempre atención a aquellos problemas que no son fácilmente visibles, pues los padres de un niño pueden hacer maravillas en su vida, en su mente y en su emocionalidad. Mantén una comunicación constante y ten siempre paciencia para intentar entender los problemas antes de saltar a conclusiones que pueden hacer que el niño no reciba la ayuda que merece. Recuerda que el rol de los padres es dar amor, comprensión e interés en todo lo que necesite cualquier pequeño.

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