En una muy primera aproximación, podríamos decir que la información o “las informaciones” son indicaciones, noticias, sentencias, datos, mensajes, órdenes y muchos otros tipos de “emisiones” que se dan en el contexto humano, tecnológico y en fenómenos del mundo físico.

Daremos algunos simples ejemplos:

En el contexto humano: una palabra, una orden, una explicación, una simple expresión con la mano, o con el cuerpo o con los ojos, pueden ser información.

En lo tecnológico: cuando cargamos nuestro ordenador con datos, estamos dándole información (para que la procese) y cuando en su pantalla aparece la respuesta, él nos está dando información.

En los fenómenos del mundo físico; el ADN da información, una planta, al absorber la luz del sol, recibe la información necesaria para realizar su fotosíntesis. Los ejemplos podrían seguir ad infinitum

Entonces, ante tan vasta, variada y compleja explicación, veamos algunas interesantes consideraciones.

La Información como parámetro fundamental del universo

Cuando el Big Bang originó el universo, fue emitida una descomunal cantidad de información, de la cual se puede decir que fue la información “primordial” y “fundamental” que luego (transformada o no) regiría todas las evoluciones esenciales futuras. Algo así como “las órdenes de cómo debía funcionar todo después”.

Esa emisión de información primaria pasó a ser intrínseca en cada fenómeno, proceso y evolución ocurrido desde entonces hasta nuestros días y seguirá hasta el fin del universo conocido, sencillamente porque el universo no se contradice a sí mismo en sus leyes, pues de lo contrario hubiesen ocurrido colapsos que habrían conducido a su desintegración total.  

Observando esa importancia capital, varios investigadores han propuesto a la información como uno de los parámetros físicos básicos y fundamentales, equivalente en categoría al espacio, al tiempo, a la materia y a la energía.

Dos de los más importantes físicos que propusieron esta “recategorización” fueron el físico alemán Rolf Landauer William (1927 – 1999) y el físico francés Gilles Cohen-Tannoudji (1938) quienes plantearon crear una constante fundamental relacionada con la información, la cual debería ser tan significativa como la constante de Plank, la de Boltzmann, la velocidad de la luz y la constante de gravitación universal.

Un paso más allá en esa línea lo dio físico serbio Vlatko Vedral (1971), experto en información cuántica, quien propuso considerar la información como el parámetro más importante de la física, siendo entonces que la energía, la materia, el espacio y el tiempo estarían “manejados” y “estructurados” por ella, convirtiendo de esta manera a la información en la clave básica del universo.

 Según esta idea, el universo sería, a muy grandes rasgos:

Una estructura o sistema sumamente complejo (el más complejo) que constantemente procesa y transmite información entre sus partes para cambiarlas y, que cada parte al cambiar, modifica recíprocamente al resto de las demás, es decir, al universo todo.

Parafraseando esta idea:

La información del universo cambia a sus partes y la información de estas cambian al universo en una “danza” de verdaderas retroalimentaciones.

Este concepto, tan revolucionario, también ha convencido a investigadores de otras ciencias.

Cuando en 1953, el biólogo molecular, genética y zoólogo estadounidense James Dewey Watson (1928) y el biólogo molecular , biofísico y neurocientífico británico Francis Harry Compton Crick (1916 – 2004) descubrieron la estructura helicoidal doble (o doble hélice) del ADN, proporcionaron el llamado código genético que es la señal codificada y  encriptada del lenguaje que usan los organismos vivos para trasmitir información a sus descendientes.

Esto hecho muestra que, en última instancia, también en biología la información es un parámetro fundamental para la creación y el desarrollo de la vida.

Más aun, el genetista francés Antoine Danchin (1944), uno de los precursores de la genómica bacteriana (el estudio del genoma de las bacterias) propuso la idea de considerar a los seres vivos como sistemas complejos “movidos” por la información. Según este concepto, la información “sería” el motor de la vida.

Ante tan descomunal importancia dada, nada menos, que por eminentes científicos, mucho nos preguntamos:

Bien ¿Pero que es concretamente la información?

¿Qué es en esencia la Información?

 …« Nunca nadie realmente se da cuenta de lo que se trata la vida  en realidad, y eso no importa.
                       Explora el mundo. Prácticamente todo a nuestro alrededor es realmente interesante, si lo observas
                       profundamente”
Richard Feynman (1918 – 1988)
                                                                                                    Físico estadounidense y premio Nobel

La palabra información, del latín informare, significa: “Mostrar un dato o comunicar, poner en forma o formar

Ahora bien, un dato es una construcción con significado, comunicar significa dar o transmitir algo y formar es establecer o plasmar un concepto. En base a esta definición, la información es un ente portador de contenido o significado que está organizada en estructuras tales como: símbolos, datos, mensajes, packs o corpus que pueden manifestarse (tal como ya se adelantó) en áreas como: el contexto humano, el tecnológico o en fenómenos del mundo físico.

Esas estructuras son generadas y emitidas desde un emisor y pueden llegar a un receptor e influir o no en él y si influyen en el receptor, puede cambiar su situación preexistente.

Entre los humanos, la generación, la transmisión y la influencia de la información son altamente cambiantes y evolucionan continuamente, dependiendo de muchos factores, entre ellos: la cultura, la tecnología de cada época y lugar y la percepción de cada persona que pueden producir cambios en sus ideas, concepciones y por ello, en su comportamiento.

Desde su origen, los humanos han utilizado la información de la manera más eficiente que han podido: Nuestros primeros antepasados solo disponían de ademanes y de manifestaciones guturales, luego aparecerían los símbolos y mucho más tarde el lenguaje.

Más adelante, se fue logrando creciente precisión en la elaboración y transmisión de lo informado (más siempre subyace, por supuesto, cierta manera intuitiva y personal de elaborarla, transmitirla e interpretarla).

Estudios antropológicos muestran que los humanos siempre usaron, para generar y transmitir información, las tecnologías de la que se disponían en su época MÁS las tecnologías anteriores en lo que se puede llamar acumulación positiva de tecnologías:

La transmisión oral, las señales de humo, los golpes de tambores y utilización de emisarios son algunos ejemplos de ello, formas de transmitir información que fueron superadas por otras nuevas hasta las tecnologías más avanzadas de nuestros días.

No obstante, todas esas formas son usadas en la actualidad: un explorador perdido en una montaña, de serle posible, hará señales de humo, una persona encerrada en una habitación gritará o golpeará la puerta y el actual emisario en motocicleta ira a gran velocidad para anunciar una noticia.

 Múltiples informaciones – El Enfoque Interdisciplinario

Es muy común y muy valioso en nuestros días, obtener información sobre un determinado tema desde distintas disciplinas o “miradas”. Veamos un ejemplo:

Consideremos que quisiéramos saber, con una sola definición ¿Que es el ser humano?

Desde una fuente cuya base sea la medicina, una respuesta (muy aproximada) podría ser: “Es un Conjunto de órganos”. 

Si la fuente está basada en la sociología, se podría aseverar: “Es el integrante de una sociedad o comunidad”.

Una fuente que “vea” al ser humano desde la política podría emitir esta información: “Es un animal político”.

En otro caso, si la fuente está basada en la biología de la especie, se podría informar: “Es un mamífero superior”.

Más, desde otras perspectivas, se podría decir: “Es un organismo cuyo setenta por ciento está formado de agua”. Es energía”. etc.

Todas estas definiciones son distintas, más todas se refieren a “que es” un ser humano.

Entonces. ¿Cuál es la válida?

La respuesta es trivial: Las respuestas no son contradictorias, sino todas complementarias, por lo tanto todas son validas, solo que fueron emitidas por distintas fuentes o miradas.

En este sentido, para encontrar información acerca de un tema, se han desarrollado, en los últimos años, un método llamado Abordaje Interdisciplinario.

EL Abordaje Interdisciplinario es la “integración complementaria” de diferentes enfoques o perspectivas (ciencias o disciplinas) logrando así una información global y por ello se logra una visión altamente enriquecedora acerca de ¿Qué es ese algo? que deseamos conocer.

¿Cuánto es lo que sabemos acerca de algo?

Proliferación y ramificación de la información

“Lo poco que ve del mundo la hormiga puede parecerle bien; y yo, con su visión aumentada cien veces…  
¿Qué no sería para la hormiga con mi visión? Entonces, multiplica el límite de mi visión por el tamaño de la tierra”…   
      Extracto del cuento “El mendigo”
 William Faulkner (1897 – 1962)
(Narrador y poeta estadounidense)

Hay una pregunta que hizo el genial matemático polaco Benoît Mandelbrot (19242010) en su gran obra Los Objetos Fractales. La pregunta es: ¿Cuánto mide la costa de Bretaña?”.

Si bien la pregunta suena bastante rara, encierra un gran sentido, porque está relacionada con otra cuestión muy interesante: Cuando se da información ¿Cuánta información se da?

En la explicación de este interesante tema, podemos partir observando que la información puede tener distintos niveles: uno cuantitativo y otro cualitativo.

Para entender la pregunta de Mandelbrot, consideremos el siguiente hipotético ejemplo:

PENSEMOS EN UN CARTÓGRAFO CUYA MISIÓN SEA MEDIR LA COSTA DE GRAN BRETAÑA:

Supongamos que en una primera instancia, el cartógrafo fotografíe tal costa desde un avión, haciendo tomas que abarquen, por ejemplo, segmentos de diez kilómetros de longitud y luego, sobre las fotografías tomadas, mida el borde de la costa (respetando la escala de distancia). Obtendrá como resultado la medida de todo el borde (la costa).

A esa longitud la llamaremos A.

Luego, consideremos que su avión aterrice y el cartógrafo recorra la costa fotografiándola desde un automóvil con tomas que abarquen, por ejemplo, segmentos de un metro de longitud, repitiendo luego la operación de medir la costa sobre las nuevas fotografías. En ese caso, obviamente, estará midiendo el mismo borde (la costa), pero por tener mayor aproximación, registrará más detalles de irregularidades y esto hará que obtenga como resultado una longitud que llamaremos B.

Supongamos que luego, el paciente cartógrafo, recorra la costa caminando y la fotografíe con tomas que abarquen diez centímetros de longitud. En esta nueva medición, la longitud total de la misma costa será mucho mayor, pues registrará muchas más irregularidades y el resultado de la medición arrojará una longitud, digamos C.

Pensemos que después, que el abnegado cartógrafo, vuelva a recorrer toda la costa, fotografiándola una vez más, pero usando una lupa delante del lente de su cámara (supongamos que es posible fotografiar de esa manera), entonces se verá enormemente más fraccionada y el tenaz cartógrafo encontrará muchísimas más irregularidades, midiendo así cada pequeña parte recta, cada quiebre y cada borde de cada terrón o piedra.

Obtendrá de esta manera una longitud descomunalmente mayor que las anteriores, que podríamos llamar D.

La conclusión es la siguiente:

D es enormemente mayor que C

C es mucho mayor que B

B es mayor que A

Se observa entonces algo insólito; las cuatro medidas serán enormemente diferentes, pero todas ellas “son” la medida de la costa de Bretaña.

Este es el puntapié inicial de los planteos que realizo Mandelbrot hacia 1973 cambiando absolutamente la geometría de Euclides por otra, más acorde al mundo real, llamada Geometría Fractal.

Volviendo a nuestro ejemplo, hagamos de él una breve reseña y realicemos un análisis:

La longitud de la costa de Bretaña, medida a una distancia de avión es A, a una distancia de automóvil es B, caminando es C y con una lupa es D.

Más, se podría seguir la medición con más y más instrumentos ad infinitum.

Entonces cabe la pregunta: ¿Cuánto mide “verdaderamente” la costa de Bretaña?

La respuesta es simple:

La información acerca de “saber” cuánto mide la costa de Bretaña es una “información variable” que depende del nivel de medición que se haya usado (y que podríamos agregar) más sea útil a nuestros fines o necesidades.

Por lo tanto (para cada contexto): Todas las mediciones son verdaderas.

Ergo: No hay una sola respuesta de información válida, sino muchas, o infinitas…

Pues tal como un enorme árbol, nuestro conocimiento sobre algo puede ser inicialmente solo el tronco, pero a medida que vayamos ahondando en el tema, no tardará en presentársenos, como múltiples ramas, una cantidad de datos y aspectos más detallados y, de seguir en tan maravillosa aventura, proliferarán ante nosotros cada vez mas finamente detallados, nuevos, minuciosos y sorprendentes conocimientos como hojas que nunca hubiésemos sospechado encontrar…

La información en la ciencia – falsos mitos

En muchas personas existe cierta creencia en considerar a las ciencias como fuentes de “Informaciones verdaderas, irrefutables e inmutables””.

Eso es (afortunadamente) falso: Tomemos por caso una de las ciencias más duras, la matemática. Para ello, nada mejor que las palabras del matemático e investigador en computación estadounidense Gregory J. Chaitin (1947) quien dijo:

…“Los conjuntos de axiomas que normalmente utilizan las matemáticas son bastantes concisos, pues de no serlos, nadie creería en ellos, más en la práctica hay un vasto mundo de verdades matemáticas, una cantidad infinita de información, en tanto que cada axioma abarca una cantidad finita de esa información”…      

Con esto, Chaitin nos dice que los axiomas (que son los “ladrillos” básicos de toda la estructuración matemática) “deben tener” información concisa (pues sino la tuvieran, nadie creería en ellos), pero no abarcan “toda” la información (lo cual sería imposible), por lo que todo axioma y por ello, todo principio, ley o teoría, tiene una porción cuantitativa y cualitativa limitada de la infinita información que puede existir.

La incompletitud de la información

Extendiendo el concepto anterior a la totalidad de la información, se puede afirmar que:

En el mundo real, toda información es limitada y es imposible dar u obtener “toda” la información sobre un tema, pues existe mucha más de la descubierta y expresada.

Corolario: información infinita

Parafraseando el valioso razonamiento de Chaitin y extendiéndolo al conocimiento humano:

En toda descripción que se haga sobre cualquier fenómeno, objeto o acerca de cualquier tema en general, siempre faltara información, pues hay un vasto mundo de verdades, una cantidad de información en nuestro universo que es infinita.


BIBLIOGRAFIA

  • Sears – Zemansky, Física General, Aguilar, España, 1981.
  • Resnik – Holliday, Física General, Planeta, España, 1977.
  • Cereijido, Marcelino, Orden, equilibrio y Desequilibrio, Nueva Imagen, México, 1978.
  • Hartley, Ralph Vinton L. Transmission of Information (La Transmisión de la Información), Bell System Tech Journal, vol. 7, Nueva York, 1928.
  • Shannon, Claude E. La Teoría Matemática de la Comunicación, Universidad de Illinois, Illinois, 1949.
  • Mandelbrot, Benoît, Los objetos Fractales, Tusquets, Barcelona, 1996.
  • Bibliografía de los autores: Chaitin Gregory y Kolmogorov Andréi.

 

 

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