capitular LLevaba muchos años impartiendo clases de ultrasonidos y hablando a mis alumnos sobre los murciélagos, que son unos animales que están perfectamente adaptados para producir y detectar este tipo de ondas. Se puede explicar prácticamente el temario completo de la asignatura fijándose en cómo son y cómo se desenvuelven: sus oídos, su enorme cuello, su poderosa musculatura, su forma errática de volar… El hecho es que comencé a documentarme más y más sobre ellos, y un día descubrí algo muy extraño, algo que no encajaba. Y cuando algo no encaja entonces sabes que tienes una historia. Lo que no encajaba es que vivían demasiado tiempo. Su esperanza de vida es demasiado larga. Existen algunas teorías para explicarlo, pero… ¿Por qué un murciélago vive siete veces más que un ratón? Ambos son mamíferos y tienen un tamaño muy parecido. Deberían vivir lo mismo. Entorno a un año. Pero el murciélago vive siete. Y ahora viene la pregunta clave: lo mismo que en este mundo coexisten el ratón y su versión evolucionada en un ecosistema nocturno, el murciélago, ¿podría existir la versión nocturna de un humano? La novela Nocturno parte de la hipótesis de que existe ese análogo, esa especie paralela y antagónica, y trata de explicar por qué no la conocemos y qué sucedería si de pronto, nuestros gobiernos desclasificasen algunos documentos que probasen su existencia.

Comencé a investigar sobre todo antropología y evolución, para poder enmarcar la línea evolutiva de una nueva especie: los nocturnos. Y también a estudiar bastante historia para explicar el hecho de que no conociésemos a esa especie. Porque, si están ahí, si son nuestros análogos en la noche, ¿cómo es que no se manifiestan? He tenido que reinterpretar algunos pasajes históricos, como los acontecidos en Transilvania, o los descritos por el padre Lumet sobre apariciones de vampiros en Centroeuropa a mediados del siglo XVIII. He tenido que explicar por qué se han mantenido ocultos. Por suerte, las historias de vampiros están en todas las culturas del planeta y de algún modo podrían haberse generado como resultado de interacciones puntuales y esquivas con nuestros antepasados.

La acústica está muy presente en el libro. De muchas formas. Y creo que de un modo natural, no porque yo me haya empeñado. Los murciélagos utilizan los ultrasonidos, así que los nocturnos tenían que hacerlo. Tirando del hilo de la acústica he podido imaginar cómo serían nuestros análogos en la noche. Luego, necesitaba que mi protagonista, Kira Baker, tuviese algún vínculo fuerte con esta otra especie. El vínculo es su buen oído. Algunos humanos pueden oír más allá de los 20 KHz, que es el umbral superior de audición de nuestra especie. Kira los supera con creces. Pero es que además es capaz de interpretar los sonidos de una forma muy plástica, muy visual. Este rasgo especial la coloca a medio camino entre humanos y nocturnos, y son determinantes para la evolución y resolución de la historia.

Ilustración de persona que percibe los ultrasonidos

La novela es de ficción pero con base científica, en España este género no existe. Es nulo. Está asfixiado. Muy pocos escriben ciencia ficción fundamentada. Si había alguno se ha pasado a la fantasía heroica o a la literatura juvenil. Y si pocos la escriben, aún hay menos editores que se decidan a publicarla o apoyarla mínimamente. Te pongo tres ejemplos: Cenital, de Emilio Bueso, una novela futurista buenísima sobre los efectos de la sobreexplotación de los recursos fósiles. En EEUU o Europa sería una referencia y tendría su película y sus reediciones. Es una joya. Aquí ha pasado casi sin pena ni gloria. Lo mismo que Materia Extraña, una novela escrita por un científico del CERN sobre las posibilidades de una catástrofe planetaria al activar el LHC (había teorías que daban probabilidad no nula a este hecho). Nada. Ni nos hemos enterado de que existe. Y la misma “Nocturno”, la primera interpretación científica de la historia al fenómeno vampiro… y he tenido que publicarla en Amazon.

Y si te digo la verdad, no sé por qué la industria editorial y cinematográfica desprecia tanto este género, porque es evidente que a la gente le gusta la ciencia ficción: Verne, Asimov, Blade Runner, Alien, Star Wars, Jurassic Park, The Martian, Regreso al Futuro, Origen, Interstellar, La llegada, Avatar, Terminator, Matrix… y tantas más.

Ilustración Verónica Pascual

Escritor (profesor e investigador del Campus de Gandia): Francisco Camarena Femenia
Facebook del libro: https://www.facebook.com/NocturnoPacoCamarena/
Entrevista sobre el libro: https://vimeo.com/246263829
Blog UPVGandiaCiencia

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