L_verde con filetea ciencia es un motor de transformación a lo largo de la historia de la humanidad desde la Revolución Industrial en Europa del siglo XVIII y hasta el momento sigue teniendo impacto en la sociedad al ser uno de los principales actores en le progresos social y económico siendo un gran generador de conocimientos y avances tecnológicos

Esa capacidad que tiene de transforma ha captado la atención de las organizaciones filantrópicas para invertir en el mundo científico y tecnológico y lo han hecho innovando.

Para hacer Ciencia hay que invertir y con la reducción de los presupuestos de las Administraciones en el mundo Académico de la investigación científica la inversión de las empresas es necesario porque no puede realizarse sólo con recursos del Estado o solo de las empresas, es decir,  es necesario  unir ambos. Aun así, el coste de la investigación científica tenderá a ser superior a la suma de las dos vías de financiación.

La investigación académica debe ser eficiente pero también debe medirse de forma diferente que la empresarial. Además, hay que dar paso a que surjan otras formas de financiación tanto de empresas como personas a nivel individual.

Estas fuentes de financiación alternativas pueden ser:

Mecenazgo que según el Diccionario de la Real Academia Española lo define como “Protección y ayuda dispensadas a una actividad cultural, artística o científica”.

Es a partir de 2014 cuando se incorpora el concepto con la modificación realizada en la ley de Mecenazgo “científica”. El cambio propiciado por el entorno de crisis y recortes que sufrió la ciencia e investigación

Patrocinio como la ayuda económica o de otro tipo, con fines publicitarios o fiscales, se concede a una persona o entidad para que realice la actividad a la que se dedica.

Un espónsor es el patrocinador, persona física o jurídica que, con fines publicitarios o propagandísticos, paga los gastos de determinadas actividades artísticas, humanitarias o deportivas.

Crowdfunding es la financiación colectiva. Crowdfunding» que puede considerarse como filantropía individual «el ciudadano elige contribuir en un proyecto en concreto según sus posibilidades e intereses»

En España se entiende bien el patrocinio, esponsorización y el mecenazgo en la naturaleza, arte, causas justas y solidarias pero no se entiende tanto en la ciencia. Quizá porque se asocia a que al ser un bien público estamos acostumbrados a que esté financiado por el Estado

Filantropía según el diccionario de la Real Academia Española es el amor por el género humano y a todo lo que a la humanidad respecto a la ayuda desinteresada a los demás. Es un acto de generosidad y de convicción que lleva una persona o grupo a realizarlo.

Es un término de origen griego, proviene de dos vocablos, φίλος (philos o filos), que significa amor, amante de, amigo de, y άνθρωπος (anthropos), que significa hombre, por tanto, filantropía significa amor a la humanidad o al género humano. Su antónimo es misantropía.

La Academia de Platón define la Philantropia como «un estado de buenos hábitos derivados del amor a la humanidad».

Ciencia y filantropia alineados con las personas

Ilustración de Pablo Martínez «ciencia y filantropía alineados con las personas»

En definitiva, abarca más que las definiciones anteriores.  Es un acto de convicción porque no busca el reconocimiento externo. Considera la actitud de amor hacia la especie humana, que se suele manifestar en actividades que promueven su bienestar.

Está más relacionada con ser capaz de dar algo a otras personas, causas importantes, proyectos solidarios con el objetivo de sentirse bien pudiendo ser practicada por iglesia, hospitales, escuelas, particulares, organizaciones. A los que desarrollan la filantropía se les denomina filántropos.

Antecedentes de la filantropía:

El sentimiento filantrópico probablemente sea tan antiguo como la humanidad. Con la nueva reordenación de las ciudades se produce en muchas sociedades una ruptura en grupos unidos por lazos familiares y es entonces cuando el Estado empieza a tomar medidas para ayudar a los pobres, desamparados y minusválidos

El término filantropía fue creado por el emperador del imperio romano «Flavio Claudio Juliano», en el año 363. Pensaba que la filantropía era una característica de una de sus actividades, como sinónimo de la caridad cristiana, con el objetivo de ayudar a la gente, aunque no era cristiano.

Las religiones como judaísmo, cristianismo, budismo y el islam; reconocían y promovían el deber de los ricos para ayudar a los menos afortunados. En la Edad Media en Europa, se creó una importante red de asilos, orfanatos que se mantenían con los donativos de los más ricos y las colectas que hacía la iglesia.

Filantropía Moderna surge en el siglo XVII, cuando el estado y ciudadanos seglares participaron en funciones de caridad que con anterioridad realizaban los religiosos. Sin embargo, con el surgimiento de las modernas naciones Estado son los gobiernos los que reemplazan a las iglesias convirtiendo en los principales filántropos.

En los siglos XIX al XXI surgen filántropos que crean fundaciones que son gestionadas con técnicas empresariales pero cuyas actividades no lucrativas. Con estas los filántropos influyen en los gobiernos. Es lo que The Economist los designó como «filantrocapitalismo»

Actualmente,  se relaciona con el desembolso de riqueza de personas y sobre todo, con la recogida de fondos por organizaciones sin ánimo de lucro. Sucede, a través de donaciones a las ONGs (Organizaciones No Gubernamentales), a comunidades, a personas, o simplemente el hecho de trabajar para ayudar a otros, directa o indirectamente.

Tanto el sector empresarial como el filantrópico no se ocupan sólo del negocio o solo se ocupa como donación. Han surgido las «empresas sociales» que buscan el rendimiento económico y social y es lo que se conoce en el mundo anglosajón como «ventura philanthropy». Consideran que es importante medir el retorno social.

La filantropía moderna, sigue dos tendencias complementarias.  Una corresponde a las organizaciones filantrópicas que no sólo donan también se implican en las actividades que financian y otra que cada vez más organizaciones puede afrontar proyectos de mayor dimensión.

No podemos confundir filantropía con el concepto de responsabilidad social corporativa (RSC), a menudo utilizada esta como un recurso de las empresas para financiar determinados proyectos. La RSC corresponde a la obligación de las empresas de cumplir determinados requisitos en cuanto a su actuación y organización interna en el campo medioambiental, económico y social.

Ciencia y filantropía, diferentes financiadores

Ilustración de Pablo Martínez «ciencia y filantropía, diferentes financiadores»

 CIENCIA Y FILANTROPÍA

Podemos datar que a finales del siglo XIX y principios del XX en Estados Unidos, surge la filantropía científica.

Destacamos:

Alfred Bernhard Nobel, que utilizó los beneficios de la industria de explosivos para mantener la institución de los premios Nobel.

John Rockefeller y Andrew Carnegie crearon fundaciones filantrópicas y las dotaron de personal especializado en efectuar donativos. Andrew Carnegie utilizó la fortuna generada con la industria del acero donando 300 millones a la sociedad a través de fundaciones y trust. En 1889 escribe “El evangelio de la riqueza”, en el cual propone siete alternativas para practicar la filantropía:

  1. fundar una universidad
  2. establecer bibliotecas gratuitas
  3. crear laboratorios o centros de investigación médica
  4. crear parques públicos
  5. proporcionar salas para celebrar reuniones y conciertos
  6. establecer piscinas públicas
  7. ayudar a las iglesias, especialmente a aquellas ubicadas en comunidades pobres

La filantropía científica establece el principio  «no se debe actuar de forma emotiva e impulsiva se tiene que empezar actuar con base en la evidencia contundente, el análisis cuidadoso y la planeación». El objetivo es la independencia económica y para ello la filantropía debe ser «organizada, realista, moralista y mediadora». Además,  ha surgido el movimiento de «organización de beneficencia» que consiste en la agrupación de «instituciones de beneficencia en un esfuerzo conjunto para procurar dinero»,  ante la frustración de los donantes por la ineficiencia de miles de esfuerzos no coordinados.

Es fácil imaginar que en países anglosajones y especialmente en Estados Unidos existe una larga tradición y ejemplo de ellos Carnegie Institution en Washington D.C 1902.

Se ha escrito muchos artículos sobre este tema entre los que destacamos:

.The New York Times publica el artículo el 15 de abril de 2014 «Billonarios con Grandes ideas están privatizando la ciencia americana.

Las grandes fortunas han realizado una inversión masiva en ciencia. En este artículo hacer referencia que la ciencia en el siglo XXI está cada vez menos influenciada por las prioridades nacionales o por los grupos peer-review y cada vez más por las preferencias de filántropos millonarios del mundo de los negocios. Considerando caso de Bill Gates como un paradigma.

La revista Nature 4 dice en una editorial: «Aplaudimos y damos apoyo total a la inyección de más fondos para la ciencia, pero esa financiación podría dirigirnos hacia campos que pueden ser más trendy que centrales». El debate se centraba en la pérdida de liderazgo por parte del Gobierno de Estados Unidos frente a una filantropía que consideraba que podían hacerlo mejor que el Gobierno. Nature: Philantropy in Science. Nature News 447 p 231-232.2007.

Analiza el gran número de escuelas bibliotecas, centros de investigación como Johns Hopkins, la Stanford o la de Dallas y en escuelas de medicina Howard Hughes Medical Institute o el Stowers Institute.

Fiona E. Murray, «Evaluating the Role of Science Philanthropy in American Research Universities», NBER Working Paper Nº 18146, junio 2012.

La filantropía científica desempeña en Estados Unidos un papel cada vez más importante en la investigación universitaria en ciencia, ingeniería y medicina, aportando en torno a 4.000 millones de dólares (3.237 M€), con datos de 2011. Además, las donaciones procedentes de fundaciones privadas y personas físicas, la financiación por vía privada puede alcanzar 7.000 millones de dólares (5.665 M€). Esta cantidad representaría en torno al 30% de la financiación anual en las universidades líderes en Estados Unidos y sería superior a la obtenida de fondos públicos o de la inversión empresarial en investigación y desarrollo.

En Estados Unidos, la distribución de las aportaciones de fundaciones privadas sin ánimo de lucro o donantes privados tienen sus propios objetivos y en el 2005 el 10% se destinarán a la ciencia y tecnología, el resto a salud, arte y cultura, medio ambiente, educación y otros.

Las aportaciones anteriores de las fundaciones privadas a la actividad científica, fueron en torno al 65% destinadas a investigación sobre salud, 20% a investigación interdisciplinaria, seguida de ciencias de la vida y ciencias físicas y como última posición a la tecnología  según  «The Foundation Center´s Statistical Information Service».

La filantropía científica está de moda en todo el territorio estadounidense desde Silicon Valley hasta Wall Street, los más ricos están patrocinando investigación científica y se está poniendo de moda  «el patrocinador de progreso social».

Si hacemos un recorrido por el área vemos que los filántropos  están al frente de diferentes tipos de negocios como  Michael R. Bloomberg, el ex alcalde de Nueva York (y fundador de la compañía de medios que lleva su nombre), el Dr. James Simons (fondos de cobertura) y David H. Koch (aceite y productos químicos), entre cientos de donantes ricos. Destacan los procedentes del mundo de la tecnología Bill Gates (Microsoft), Eric E. Schmidt (Google) y Lawrence J. Ellison (Oracle).

Bill Gates y sus esposa tienen la  Fundación Bill & Melinda Gates ha llegado a invertir 36.400 millones de dólares parte ha ido a subvencionar proyectos desarrollo y lucha contra enfermedades como la malaria, odio, tuberculosis, enfermedades raras y se ponen objetivos concretos como erradicar la poliomielitis.

Warren Buffet con 30.000 millones de dólares (24.260 M€)

Ambos han comenzado a financiar masivamente las investigaciones en biomedicina.

El físico teórico Yuri Milner inversor de empresas de internet.

Elon Musk, el creador de PyaPal está invirtiendo dinero en distintos proyectos como SpaceX donde desarrolla sus ideas de cómo debe ser la exploración espacial y que le está proporcionando dinero con los contratos que tiene con la NASA.

Serguéi Brin cofundador de Google es otro de los multimillonarios que dedica dinero a encontrar un remedio para el Parkinson. Realiza periódicas donaciones a la fundación del actor Michael J.Fox. Puede ser egoísmo solidario ya que sus genes portan una mutación relacionada con el mismo.

Sean Parker en 2012 invirtió 5 millones de dólares en la plataforma «Stand Up to Cancer» que tiene uno de los mejores equipos científicos del mundo dedicados a investigar el cáncer.

Dustin Moskovitz cofundador de Facebook en el 2011 invirtió 13 millones de euros en inteligencia artificial «Vicarius», y se comprometió que los beneficios que obtuviera irían a su fundación.

Han realizado una importante contribución al avance científico, además de financiar han ayudado al desarrollo, innovación, transferencia de conocimiento de la ciencia y tecnología. Participan en campos y proyectos de primer nivel como la primera misión privada al espacio, construcción de telescopios gigantes, área naval y enfermedades donde están creando nuevos protocolos.

Forman parte de la filantropía en  «la era de la nueva economía» cuya financiación procede del dinero que se ha generado de ideas empresariales de carácter individualista. Son donantes que deciden asumir riesgos que los gobiernos no quieren asumir o no pueden.

Quieren tener más control de sus aportaciones, gestión del riesgo más profesionalizada, que su dinero se invierta en el proyecto seleccionado, y que los objetivos se cumplan según lo planificado.

Los fondos de los proyectos que financian tienen como objetivo que sean aplicables y medibles a sus cuentas de resultados. Suelen financiar áreas científicas más relacionadas con necesidades del ser humano y protección de su entorno, es decir, son más populares como por ejemplo la exploración espacial o estudios ambientales. Precisamente, son las que más alejadas del mundo académico ya que los investigadores necesita asegurar sus fuentes de financiación tradicionales. Sin embargo, son las investigaciones financiadas con fondos del Gobierno las que van, principalmente, van hacia investigación básica, el gran artífice de realizar descubrimientos claves y grandes avances industriales.

Debemos considerar, la legislación fiscal de las fundaciones en EEUU establece que están obligadas a ejecutar anualmente un gasto de un 5% de sus activos podría darse el caso de que la financiación se dirija a proyectos que cumplan el requisito pero no tengan en cuenta la relevancia científica o la opinión de la comunidad científica.

El poder de la ciencia filantrópica sigue creciendo y se debate se aviva en torno si apoyar la financiación con dinero privado y el peligro de que puede llegar a centrarse en campos más de moda dejando a un lado la ciencia básica. (Nature) a ello se une otro alrededor de ¿quién tendrá el control de la actividad investigadora del centro de investigador y del investigador?

Podría correr el peligro de que la ciencia del siglo XXI vaya por las preferencias de filántropos millonarios que por las prioridades nacionales o grupos de revisión (Steven A. Edwards analista de políticas de la Asociación Americana para el Avance de la Ciencia.).

La ciencia en manos del dinero

Ilustración de Pablo Martínez «la ciencia en manos privadas»

La financiación filantrópica podría modificar la estrategia de captación de recursos tanto en universidades como centros públicos de investigación porque las fundaciones y donantes privados pueden tomar decisiones que afecten a las políticas públicas o privadas sin una discusión abierta o proceso político.

Pablo Eisemberg y Georgetown Public Policy Institute en Washington D. C. creen que podría producirse distorsiones importantes en el desarrollo de la investigación científica porque muchas decisiones se tomarían en consejos de administraciones de las fundaciones, con escasa experiencia científica y sin control del gasto de los fondos privados obtenidos.

Se está viendo, que el crecimiento de las donaciones y especialmente de los grades filántropos cada vez tiene un mayor impacto en la investigación, especialmente en la biomedicase ha incrementado las aportaciones filantrópicas provenientes por élites de mayor edad y por incremento de nacimientos porque sienten que financiando la investigación biomédica pueden mejorar la vida de sus hijos y obtener beneficios fiscales.

Hamilton Moses, del Alerion Institute en Virginia (EEUU), piensa que «el efecto de las fundaciones privadas es mucho mayor que la financiación que aportan y su influencia muy superior a la de los dólares que aportan».

Considerando que la ciencia es un bien común del que todos los ciudadanos deben beneficiares por igual, preocupa que el dinero de los filántropos enriquezca las universidades de élites y que decrezca el apoyo político a la investigación patrocinada por el Gobierno Federal y el fomento de una mayor diversidad de oportunidades entre los investigadores científicos del país (geográficas económicas y raciales).

La investigación de enfermedades tiene una tradición histórica de desigualdad. Es una realidad que se ha impulsado fibrosis quística, melanoma y cáncer de ovario que son enfermedades que afectan más a personas de raza blanca.

Sin embargo, los mejores trabajos en investigación de Estados Unidos han sido financiados con fondos públicos siendo investigaciones que se caracterizan por su profundidad y diversidad. Mary Woolley presidenta de Research America puntualiza que muchos Premios Novel en medicina han sido sólo financiados por National Institutes of Helath.

No todas las fundaciones tienen recursos para evaluar los proyectos de financiación ni para elegir los investigadores capaces de gestionarlos, ello nos lleva a pensar en la eficiencia. Para saberlo, habría que hacer un estudio riguroso a igualdad de financiación las donaciones pueden garantizar un mejor ciencia. De momento, lo que está claro es que no se conoce el impacto de la ciencia privada y es por eso que la Fundación Nacional de la Ciencia está planificando análisis de la filantropía.

El 27 de marzo en el suplemento New York Times del periódico El País se publicaba el artículo «Los ricos se adueñan de la ciencia».

Describe algunos proyectos financiados por billonarios en la lucha contra el cáncer, aceleración de partículas, enfermedades raras, exploración del espacio. Se denota que van dirigidas estableciendo un criterio de intereses personales que puede generar burbujas científicas.

Los proyectos que suelen apoyar son en grandes instalaciones consiguiendo la visibilidad que buscan y el planeamiento puede girar ¿deberá ser propiedad debiera ser pública o privada? ¿O del científicos que es el que trabaja por descubrir la verdad? pero con los recortes crecientes de la financiación pública posiblemente quienes decidirán sobre los derechos son los filántropos;

Por ello, la Universidad de Harvard parnership o colaboraciones con empresas multinacionales pera financiar sus investigaciones (en el 2010 recibió un 6% de sus ingresos operativos de fondos federales esta cantidad está decreciendo así el Rector Steven El Hyman indico que se necesitan desarrollar modelos de mecenazgo empresarial.

Harvard distribuye los fondos peer reviwed a proyectos propuestos por sus investigadores, mientras que las empresas tienen derecho a revisar los resultados de los proyectos financiados.

La ciencia tiene que aprender a venderse y convencer a los financiadores para que inviertan en sus proyectos. Los investigadores han sufrido recortes de los fondos públicos y cada vez más tienen que esforzarse a conseguir fondos privados. Para ello deben aprender a utilizar sus contratos, difundir ciencia y desarrollar su elevador pich, que llegue a la parte más sensible del donante, que evalúe cuanto estaría dispuesto a donar y ser capaz de ofrecer resultados en el tiempo aceptables para el patrocinador, hacer sentir participe y reconocido al patrocinador (Heidi Ledford (Nature 481, 254–255,19 January 2012)

ESPAÑA

En España con la crisis surgieron los recortes en investigación y empiezan a surgir otras fuentes debido a que la ciencia demanda nuevos ingresos que permitan su crecimiento y sostenibilidad.

Ciencia en España 2

Ilustración de Pablo Martínez

No tiene tradición para financiar ciencia a través de la filantropía y su historia es limitada. Hay más de 10.000 fundaciones activas, Los ingresos de filantropía para la investigación en España se estiman que son 130 millones de euros, un 6% del total de la filantropía.

Según un informe de la Consultora Zohar: en España se destinan a donaciones un total de 1.179 millones de euros, de los cuales 160 (un 13%) son para la investigación científica.

El mecenazgo en ciencia supone aproximadamente un 0,8% de la inversión anual total destinada a la ciencia. Una cifra muy reducida si comparamos con otros países. Según Eurostat, en Reino Unido, Francia o Italia las donaciones alcanzan los 1.560, 930 y 600 millones de euros, respectivamente. Y los porcentajes respecto al total son de un 5%, un 2% y un 3. En Estados Unidos las cifras brutas, según la consultora, se disparan por encima de los 15.000 millones, lo que supone un 4% de la inversión anual en investigación.

En Alemania la Fundación Hertie se ha gastado más de 90 millones de euros en financiar neurociencia desde el año 2000, frene a los 30 millones gastados en el último cuarto de siglo.

En Gran Bretaña, se financia de forma filantrópica más de la mitad de investigación biomédica, liderada por el Wellcome Trust, que aporto más de 484  millones de libras en financiar la investigación del último año frente a los 270 millones de libras la última década

A diferencia de España, en países como Francia, Italia o Reino Unido la investigación es el principal destino de la filantropía.

¿Cuáles son los obstáculos a superar para que aumente la filantropía en la ciencia?

  1. Ley de mecenazgo

Actualmente está vigente la Ley de 2002 que establece que las deducciones fiscales están entre el 35% para entidades jurídicas y el 25% para personas físicas. En el 2014 se realizó una reforma donde se reconocen las deducciones de 75% hasta los primeros 150 euros y a partir de esa cantidad los beneficios fiscales aumentan de forma progresiva si las donaciones son continuadas a largo plazo.

En Francia que en el 2005 paso de una deducción fiscal del 35% al 66% lo que llevo a que las donaciones pasaran de 1.000 millones a 2.500 millones de euros. Vemos que han incrementado la cantidad pero ¿movilizaría más donantes?

Esto nos lleva a pedir una Ley de mecenazgo que al menos tenga la misma fiscalidad que la de otros países europeos que.

  1. Cultura de donaciones y científica

La sociedad no conoce sobre las deducciones fiscales y no hay cultura de donaciones en ciencia. Se considera que la inversión en ciencia debe ser exclusiva de fondos públicos y hay que crear sinergia entre lo público y lo privado aunque cada uno tiene sus funciones.

En España, el número de donantes es inferior a otros países pero la media de la donación individual es similar a otras economías más potentes. El   19% de la población española hace algún tipo de donación, muy lejos del 50% de media de la Unión Europea. “Existe mucho margen de mejora”, asegura Plasència, director de una institución cuyo principal inversor, al menos en el último año, ha sido la Fundación Bill y Melinda Gates, muy activa en la lucha contra la malaria.

En España, la cultura de la solidaridad y se tiende a centrar en acciones a corto y menos a largo plazo.

Es necesaria una cultura científica para que tomen conciencia de la importancia de la ciencia básica y de la importancia de la investigación.

  1. Divulgación científica

La comunicación hasta menos de una década, ha sido inexistente, inadecuada, centrada en la comunicación con la comunidad científica y se ha descuidado la comunicación con la ciudadana. Eso ha hecho que no percibieran la importancia de la ciencia y su impacto en la economía y cultura. No obstante,  se vienen observando que en áreas de salud como la investigación biomédica la percepción es mayor según se puede ver en el resultado de algunas fundaciones. Será fundamental que las fundaciones en esta investigación faciliten la investigación e inviertan.

Desde la crisis, algunos investigadores empiezan a salir de su torre de marfil interactuando con la ciudadanía y utilizando la divulgación para hacer entender la ciencia. Campañas para explicar la investigación, eventos que ayudan acercar la ciencia a la ciudadanía. Destacado, eventos como Science en el pub  y MaScience que realiza divulgación presencial con distintos grupos y no presencial en el blog de divulgación.

Instituciones y filántropos en España.

Entre las instituciones que conceden becas para postgraduados y aportaciones a proyectos de investigación en:

Fundaciones científicas

Fundación Ramón Areces, Fundación Botín,  Fundación BBVA, Fundación Banc Sabadell, Banco Santander a través de Fundación Universia

Fundación CELLEX o

Obra Social “la Caixa”.

Fundación Josep Carreras contra la leucemia.

Fundación Pasqual Maragall para la investigación sobre el alzhéimer.

La Fundación Pro CNIC es un ejemplo claro de cooperación público-privada para el desarrollo científico. Las empresas que la integran reafirman así, a través del mecenazgo científico, un doble compromiso: la promoción de I+D+i, como señal inequívoca de progreso y de avance para nuestra competitividad, y la mejora sustancial de la calidad de vida de todos los españoles.

Fundaciones empresariales (Botín, Juan March o María Cristina Masaveu) han dado prioridad a programas culturales o científicos. Pero con la crisis vivida en España desde 2008, las prioridades han ido cambiando hacia los más desfavorecidos.

Otra de las fundaciones creada en el 2001 empezó trabajando en educación y programas sociales pero ahora financia ciencia. Fundación Amancio Ortega que ha irrumpido en esta área con un importante proyecto, la compra de 25 aceleradores lineales en radioterapia oncológica para el sistema de salud de Andalucía, una inversión de 40 millones de euros. En 2015 había invertido 17 millones en aparatos de diagnóstico y tratamiento del cáncer en Galicia.

La Fundación Botín le interesan igualmente los temas de sanidad. Según explican ahí, tiene un programa de Transferencia Tecnológica en Biomedicina “que está contribuyendo a convertir en riqueza económica y social los descubrimientos de algunos científicos”.

La Fundación María José Jove firmó a su vez un convenio para la promoción y donación de órganos, ha puesto en marcha un banco de leche en un hospital de Santiago y creó una Unidad de Hospitalización de Onco-Pediatría y un Área de Rehabilitación Cardiaca Infantil, todo en Galicia.

Hermanas Koplowitz, Alicia y Esther, tienen como prioridad la salud financian sanidad, investigación médica.

Esther Koplowitz, desarrolla una fuerte actividad en asistencia psicosanitaria a menores, enfermos y discapacitados, La aportación más importante,  fue la entrega del Centro de Investigación Biomédica Esther Koplowitz de Barcelona, en el que trabajan 350 científicos, pero también ha financiado varios proyectos del Hospital Clínico de Madrid (la donación del robot Da Vinci) y ayudado a construir el Centro de Investigación Médica Aplicada (CIMA) de la Universidad de Navarra.

Alicia Koplowitz está,  muy centrada en la investigación científica, relacionada con la salud mental de niños y adolescentes. Concede becas de formación avanzada en centros de referencia internacionales y ayudas a proyectos de investigación para investigadores españoles. La Fundación Alicia Koplowitz  creo el Centro de Esclerosis múltiple de la Comunidad de Madrid Alica Koplowitz.

FECYT (Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología) ha creado el Consejo de Fundaciones por la Ciencia, no proporcionará más fondos, pero conciencia de la situación y ayudará a que las fundaciones conozcan lo que hacen.

No menos importante que la financiación es la divulgación de la ciencia y la investigación que ayuda al cambio de la percepción por parte de la sociedad y hace ver la importancia que tiene la investigación, ciencia, tecnología, innovación y cultura en el progreso de la sociedad y el bien común. Así como  Fundación BBVA, la Fundación La Caixa o Fundación Telefónica y proyectos como #OpenScience como MasScience ayudan a romper esa brecha entre sociedad y ciencia.

Como conclusión:

La ciencia tiene que aprender a venderse y convencer a los financiadores para que inviertan en sus proyectos. los investigadores han sufrido recortes de los fondos públicos y cada vez más tienen que esforzarse a conseguir fondos privados. Para ello, deben aprender a utilizar sus contratos, difundir ciencia y desarrollar su elevador pich, que llegue a la parte más sensible del donante, que evalúe cuanto estaría dispuesto a donar y ser capaz de ofrecer resultados en el tiempo aceptables para el patrocinador, hacer sentir participe y reconocido al patrocinador (Heidi Ledford (Nature 481, 254–255,19 January 2012)

Los científicos tienen que aprender a captar fondos de instrucciones patrocinadoras, actualmente hay centros de investigación, universidades y escuelas de negocios que trabajan en como acercase y obtener recursos de los donantes. Trabajar en Fund-raising en etapas iniciales y que es diferente al que realizan los emprendedores con el capital riesgo y como ejemplo tenemos la escuela de Medicina de la Universidad Johns Hopkins, en Baltimore, que en abril 2010, inició cursos para formar a sus científicos en esta actividad. También, con Crowd-funding, pequeñas aportaciones de personas particulares a proyectos muy concretos.

Habrá que trabajar en la transferencia de conocimiento y será fundamental que se revise a vigente legislación en materia de patentes y marcas, en temas tan sensibles como la sanidad. Cuestión que debería, de plantearse, al menos, en el Parlamento Europeo.

Ciencia en España

Ilustración de Pablo Martínez

En España cada, vez más, los institutos de investigación y hospitales crean sus fundaciones y participan en iniciativas de crowdfunding o micromecenazgo. Crecimiento de la financiación colectiva ayuda a impulsar la divulgación ya que con las campañas explican la investigación, acercan a la ciudadanía, se mantienen conectadas e implicados en la evolución y resultados de los proyectos. Puede que parezca que el mundo científico no se ha incorporado a estas nuevas financiación a través del contacto con las redes sociales pero poco a poco se va abriendo el camino.

Para proyectos a largo no es suficiente debido a la continuidad de los proyectos pero para otros proyectos pueden ser fundamental y hay que saber cuándo utilizarlos.

Es una oportunidad conocer el proceso científico y mejorar el conocimiento sobre cómo se invierten los fondos en ciencia Además hay otras que son minoritarias, poco conocidas como donaciones o legados a la ciencia. También, empieza a adoptar el modelo americano creando unidades de fundraising.

En definitiva, las aportaciones que proceden de fundaciones sin fines de lucro o individuales está creciendo de forma muy rápida, en Europa donde la grandes fortunas parecen poco interesadas en la filantropía, sin embargo, en España es más el retraso que se sufre en inversión filantrópica en ciencia si lo comparamos con países desarrollados como en Estados Unidos.

Por ello, si nos centramos en ciencia e investigación, hay que buscar nuevos modelos de financiación o estructuras financieras donde se se convine la colaboración pública-privada en proyectos en los que unan fuerzas organizaciones filantrópicas con sector público. Cada una tendrá su especialidad y muy importante «no hay que olvidar el papel que desempeña el sector público para financiar la ciencia básica».

Fin de artículo

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