Esta semana el equipo de MasScience Junior ha descubierto otro héroe sin capa «Pedro Cavadas«

PEDRO CAVADAS, EL ALPINISTA DE LA CIRUGÍA.

Pedro Cavadas nace en Valencia en noviembre de 1965. La trayectoria de este cirujano ha estado marcada por la consecución de grandes retos y logros que él mismo los califica como una manera de solucionar problemas a la gente. No obstante, cumple con esta práctica en los lugares más recónditos de África, donde con su trabajo pretende que haya más seres humanos felices porque es de los que piensan que la felicidad no se consigue con la posesión de bienes materiales. Dedicado en cuerpo y alma a su trabajo, las veinticuatro horas del día, hay quien ha equiparado su trabajo al de un alpinista, que pese a las dificultades físicas siempre dispone de la técnica y el mejor conocimiento para alcanzar metas que la inmensa mayoría de la personas  creen inalcanzables. No tiene barreras ni cimas que le impidan progresar porque es un adicto al trabajo bien hecho.

.No ha sido médico por vocación sino que se metió a estudiar medicina porque con 18 años, cuando tuvo que elegir carrera, en la capital del Turia no existía aún veterinaria. Al no querer irse fuera a estudiar decidió meterse en medicina. ¡A qué buena hora! Obtiene la licenciatura de Medicina en 1989 en la Facultad de Medicina de Valencia con matrícula de honor e hizo la residencia (MIR) en el Hospital La Fe, en la especialidad de Cirugía Plástica y Reparadora en 1995. Es Doctor en Medicina por la Universidad de Valencia, con la calificación de “apto cum laude”.

Es conocido como el “cirujano-milagro”. Su trayectoria profesional ha tenido una gran trascendencia social y mediática, más allá de los límites de la Comunidad Valenciana y de España. No en vano dirigió el primer trasplante mundial de cara, mandíbula y lengua, que fue también el primer trasplante de cara en España.
El domingo 13 de enero de 2019 Pedro Cavadas, operó a un menor de cuatro años que resultó herido tras quedársele atrapado un pie en una atracción de feria en Alicante. El cirujano le reimplantó dos dedos que habían sido aplastados en el accidente y casi seccionados cuando su extremidad se quedó atascada en la atracción.

Aunque lo que podríamos llamar su “centro de operaciones” es la Unidad de Microcirugía y Cirugía Reconstructiva del Dr. Cavadas está en el Hospital Nisa 9 Octubre de Valencia (España), se dedica en cuerpo y alma, desde 2003 a la Fundación Pedro Cavadas, que es una organización sin ánimo de lucro cuya misión es proporcionar cirugía reconstructiva moderna y gratuita en África Oriental a pacientes desfavorecidos de países africanos.

 

Ha organizado campañas quirúrgicas humanitarias en Kenia hasta finales de 2013, y desde entonces ha trasladado su actividad a Tanzania por motivos de seguridad. Pero cuando se trata de casos especialmente complejos son trasladados a España para ser operados en condiciones óptimas.

Este altruismo lo compatibiliza con una gran dedicación a su trabajo. Cavadas realiza una media de 1.800 operaciones anuales. Ha realizado trasplantes de manos, piernas y brazos. Todo ello acompañado de una gran labor investigadora siendo autor de más de 120 publicaciones internacionales, y haber asistido y organizado múltiples cursos en Cirugía Reconstructiva, tanto en España como en el extranjero.

No todo su trabajo se centra en el continente africano, eso es solo una parte que compatibiliza con otras intervenciones en diferentes países. Cavadas tardó en darse cuenta que la medicina era su pasión pues hasta 2006 no abrió los ojos.

Ese año le vino a la consulta una mujer sin manos ni antebrazos. En 2004 ya había realizado una operación pionera al unir un brazo que había sido amputado previamente a los vasos sanguíneos y arterias de la pierna del propio paciente durante nueve días hasta que se pudo volver a implantar en el lugar correspondiente. Sin embargo no fue hasta 2006 cuando descubrió su verdadera vocación: ayudar a que las personas tengan una calidad de vida mejor.

 

 

 

Según el propio Cavadas todos los implantes tienen fecha de caducidad y acaban dejando de funcionar tarde o temprano pero al menos consigue que durante unos años el afectado pueda vivir feliz recuperando la parte del cuerpo que perdió en su momento. Reconoce que para el paciente al que se le ha implantado una mano por ejemplo que tiene que estar durante más de un año de rehabilitación es muy duro pensar que en 13-15 años va a volver a tener que pasar por lo mismo pero como añade el cirujano valenciano, “aún no tenemos la capacidad de engañar a nuestro cuerpo hasta tal punto que no sepa que una mano ajena no es la suya propia” y es por eso que el miembro se va degradando y se produce un rechazo crónico.

Por su clínica han pasado pacientes desesperados que veían la única esperanza en él para poder conseguir esa parte del cuerpo que tanto anhelan. Eso también es una responsabilidad, señala Cavadas, dado que le obliga a estar siempre a la última en tratamientos y si él les dice que no hay nada que hacer la persona es consciente de que no existe persona alguna que pueda hacer nada por ella. No le gusta hablar de retos porque él no va buscando gente desgraciada para conseguir récords nacionales o internacionales pero cabe destacar algunas de sus intervenciones pioneras a nivel de España o del mundo.

Fuentes. TOP VALENCIA, EL MUNDO y ABC

En el siguiente artículo te vamos a descubrir el trabajo que ha realizado el equipo de MasScience Junior  sobre  Pedro Cavadas . ¡No te lo pierdas!.

Equipo de Divulgación de MasScience. Rafael Rodríguez

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