Ilustrado por Mar Clausell

Las pinturas de Altamira son, la primera expresión artística identificada en Cantabria, perteneciente al Paleolítico. Corría entonces el año 1879.  Faltaban casi diez años para que, en  1888 diese comienzo la evolución del grafiti contemporáneo. Siendo ambas expresiones artísticas elaboradas por personas que han habitado nuestro país  en épocas muy distintas, mantienen en común el material a utilizar, una PINTURA.

Cuando usamos el término PINTURA podemos referirnos a una expresión artística, pero también  podemos denominar así al material que se utiliza para conseguir esa expresión. Es por ello, que la PINTURA como material, ha ido evolucionando desde la época prehistórica hasta nuestros días de la mano de los artistas.

En efecto, fueron nuestros artistas de la Prehistoria quienes dieron comienzo al uso de una mezcla de pigmentos con disolvente y un ligante, que sigue siendo a fecha de hoy la composición principal de una PINTURA, es decir la que utilizan los artistas urbanos en sus grafitis.

Cuando la cueva de Altamira estuvo ocupada, sus habitantes utilizaban como PIGMENTOS sustancias inorgánicas, es decir, pigmentos minerales, que darían color a sus expresiones artísticas; por aquel entonces sólo tres, el rojo, el amarillo y el negro. Con distintas cantidades, combinaciones y formas de aplicación conseguirían las diferentes tonalidades que todavía hoy se pueden identificar tanto en Altamira como en otras cuevas pertenecientes a la época prehistórica. El rojo se conseguía a partir del óxido de hierro que se encuentra en algunos minerales como Hematites. El amarillo y los ocres provenían de arcilla o limonita. En cuanto al negro, se sabe que podría ser oxido de manganeso pero también en algunas cuevas se ha llegado a concluir que se trataba de carbón vegetal. En este último caso estaríamos hablando ya de un pigmento de origen orgánico. En cualquier caso, todos ellos eran polvillos que se conseguían a fuerza de machacar el mineral o carbón de partida.

El agua se conoce como disolvente universal por ser el compuesto químico que más sustancias es capaz de disolver. Sin embargo, en el caso de los pigmentos, estos no se disuelven si no que permanecen sólidos en forma de polvo disperso en el agua. Este podría ser uno de los disolventes que utilizasen en la época prehistórica por ser el más fácilmente accesible y porque en efecto funcionaba, no sólo como vehículo para la aplicación de los pigmentos sobre las superficies rocosas sino porque, además, gracias a las reacciones químicas que pueden tener lugar al estar en contacto el agua con la roca, el pigmento ha podido fijarse a la superficie y perdurar hasta nuestros días. Así, cuando se habla de pinturas prehistóricas, o rupestres, se hace referencia al agua no tanto como disolvente sino como aglutinante. Aglutinante es el componente que aglutina, el que hace que las partículas de pigmento permanezcan “pegadas” unas a otras, así como al sustrato sobre el cual se aplican. En este sentido, en general, en las pinturas rupestres también se han podido identificar compuestos químicos que proceden de jugos vegetales, grasa animal, orín, sangre, todo ello actuando como aglutinante y a la vez disolvente. Es decir tendrían un vehículo (líquido) que permite la aplicación cómoda de los pigmentos a la vez que un aglutinante, el cual se ocupa de fijar el pigmento a la superficie de aplicación.

Saltamos a nuestros días y nos fijamos en otra expresión artística como son los grafitis, que a mí personalmente me recuerdan a las pinturas rupestres por su fin de plasmar en ocasiones escenas de nuestras vivencias sobre superficies, antes en cuevas y rocas exteriores, ahora sobre ladrillo, hormigón, roca y demás.

En la pintura de los grafitis se utilizan pigmentos minerales y orgánicos, mayoritariamente sintéticos. Como ejemplo de pigmento sintético, que también ha ido evolucionando desde la antigüedad hasta nuestros días, tenemos el conocido como Azul de Prusia cuya fórmula química es Fe7(CN)18(H2O)x. Para este tipo de azul, recientemente (2009) se ha comercializado otro pigmento, no tóxico debido a la ausencia de cianuro (CN), denominado como ‘YInMn’ azul y cuya compleja estructura química simulamos aquí.

En cuanto a los disolventes, es curioso ver, como en las pinturas de la actualidad la tendencia es volver al agua por ser el disolvente más respetuoso con nuestra salud y con el medio ambiente. Sin embargo, todavía se siguen utilizando disolventes orgánicos, es decir compuestos químicos orgánicos que se caracterizan por ser volátiles (cambian su estado de líquido a gas) a bajas temperaturas, tan bajas como temperatura ambiente. Esto hace que sirvan como vehículo para depositar el pigmento sobre la superficie a tratar y luego se evaporen muy rápido para que el pigmento se quede como sólido. Algún ejemplo de disolvente orgánico puede ser el etanol, acetona  que nos suenan más familiares, pero existe una larga lista en la industria encargada de fabricar pinturas.

Además del disolvente, los aglutinantes también han evolucionado y lo seguirán haciendo. Nos encontramos en un momento, en el que la tendencia, al igual que ocurre con los disolventes, es recurrir a aglutinantes más respetuosos con nuestra salud y con el medio ambiente. Ello implica, de nuevo, volver a los materiales de origen vegetal o animal. Mayoritariamente, en el caso de pinturas como las que se utilizan en los grafitis, se trata de aglutinantes capaces de secarse y, aportar la fijación de los pigmentos sobre la superficie de aplicación, a temperatura ambiente y, a su vez, protegerlos contra la intemperie. Un ejemplo de aglutinante son los polímeros acrílicos, esto es, muchas moléculas de ácido acrílico que reaccionan para unirse unas a otras formando una cadena larga, así se hacen insolubles y muy resistentes a la intemperie.

Con los materiales que hemos descrito estamos listos para pintar, en la prehistoria y en nuestros días. La prehistórica pintura aplicada con la mano, con un trozo de madera, y demás utensilios a su alcance en aquella. La sofisticada pintura de grafiti aplicada mayoritariamente con spray, pero también existen rotuladores, plumones, etc.

Todo ello para dar lugar a tu arte preferido rupestre…? grafiti…? Cuál es cuál…?

Profesora Araceli Giménez

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