¿Alguna vez, has notado el color de tus alimentos?, ¿qué color predomina en tu comida? ¿Cuántos colores constituyen tu platillo? Y no se vale contar el color de la vajilla…

Me atrevo a decir que la mayor parte de tu dieta es en tono beige, amarilla, o café, cualquiera de estas variantes, ya que predominan los cereales, ya sean de alimentos naturales o aquellos que consumimos directo de un empaque con colores super atractivos. Esto es super irónico ¿cierto?

El consumo de una dieta donde abunda verduras y frutas, está asociada con una menor tasa de morbi-mortalidad y mayor longevidad. Actualmente nos encontramos frente a un fenómeno de bajo consumo de estos alimentos, consecuencia en gran parte de la modernización de patrones de alimentación, influenciados por la innovación tecnológica en producción, procesamiento y comercialización de los alimentos; los cambios en los patrones alimentarios, dando como elección mayoritaria a productos ultra procesados está directamente relacionado con el aumento de enfermedades crónicas degenerativas que tienen raíz en la falta de nutrientes, ocasionando enfermedades como diabetes, hipertensión arterial, ateroesclerosis o cáncer, entre otras.

Los colores de los alimentos

Desde niños tenemos un fuerte interés y atracción por los colores, captan y atrapan nuestra atención completamente, y este mismo interés en los colores lo podemos y debemos transferir a nuestro plato. Seguramente has ido a un restaurante y te ha encantado la presentación del emplatado, la combinación de colores y en algunos platillos hasta la decoración que le han detallado con ornamentos como flores, lo cual sin duda se convierte en un deleite visual.

La naturaleza es tan sabía que nos ofrece productos que no solo son fuente de agentes terapéuticos, tiene una gran variedad de colores para nuestro deleite visual, pero a la vez, estos colores en los alimentos nos aportan grandes beneficios y juegan una increíble sinergia entre ellos, que nos confieren propiedades preventivas, curativas, de mantenimiento, modulación del sistema inmune, tratamiento en afecciones psicológicas, físicas celulares y mas. 

Estos componentes bioactivos en los alimentos se les denomina FITONUTRIENTES, juegan un papel importante en la salud como antimicrobianos, antioxidantes, antiinflamatorios, antialérgicos, antiespasmódicos, anti cáncer, anti edad, hepatoprotector, neuroprotector, hipotensivo, hipolipeliamnte, en diabetes, osteoporosis, analgésicos, protector de radicales libres, inmunomodulador, por solo mencionar algunos roles de entre todos sus beneficios.

Iremos mencionando algunas sustancias que confieren color a los alimentos y estos a su vez, están asociados a ciertos beneficios en particular para nuestro cuerpo.

El licopeno es un carotenoide, responsable del color rojo y naranja de algunas frutas y verduras, una de sus funciones principales es absorber la luz durante la fotosíntesis para proteger a la planta de los rayos ultravioleta. Una de sus fuentes primordiales es el jitomate, el cual nos aporta fibra, vitaminas E, A,C y potasio, se recomienda que para lograr un mejor aprovechamiento se consuma procesado mediante calor (en puré casero, calentar el jugo durante 7 minutos aprox.), y agregar una porción de aceite de oliva, ya que sus vitaminas son liposolubles en su mayoría, es decir se absorben mejor en presencia de grasas (es importante tener precaución con esta recomendación y no abusar del consumo de grasas, tomar estas medidas con precaución si tienen un antecedente que pueda comprometer el estado de salud).

Otras fuentes importantes de licopeno son la sandía, la toronja rosada, la guayaba rosada, el pimiento rojo y la papaya.

Las antocianinas son responsables de la gama de colores que abarca desde el rojo hasta el azul. El interés por sus los derivados de este pigmento se ha incrementado, no solo debido al atractivo color que confiere, sino a su probable acción en la reducción de las enfermedades coronarias, cáncer, diabetes, efectos antiinflamatorios, mejoramiento en la agudeza visual y el comportamiento cognitivo, sus efectos terapéuticos, están relacionados con su capacidad antioxidante. También juegan un papel con propiedades antidiabéticas, tales como en el control de lípidos, secreción de insulina y efectos vasoprotectivos.

La principal fuente son las frutas rojas como cerezas, arándanos, fresas, frambuesas, zarzamoras, maíz morado y vino, el cual en varias hipótesis han propuesto la relación con un bajo riesgo de enfermedad coronaria en Francia, así que tenemos una excelente excusa para tomarlo ¿no?, claro, siempre con moderación.

El caso de la alicina, la encontramos en alimentos de color blanco, su fuente principal y característica son la cebolla y predominantemente el ajo, las cuales además de que son de uso frecuente y tradicional en la cocina, poseen múltiples beneficios a la salud.

Entre sus propiedades, podemos señalar su actividad antifúngica demostrado su efecto frente a la cándida y otros hongos; antibacteriana, antioxidante; efectos en la salud cardiovascular, ejerciendo efectos antiinflamatorios sobre la arteria aorta y su actividad antiagregante plaquetaria; en hipercolesterolemia, disminuyendo los valores totales de colesterol total y cLDL; en hipertensión arterial, teniendo un efecto hipotensor por el efecto vasodilatador; y síndrome metabólico este último está muy relacionado con los últimos hallazgos científicos que relacionan al consumo de ajo y cebolla en cambios en la microbiota intestinal, contribuyendo a procesos determinados por la inmunidad y la inflamación.

Además de las propiedades ya mencionadas, son fuente de fósforo, potasio y magnesio.

Es importante mencionar el tener precaución con suplementos relacionados, ya que una dosis alta puede tener efectos interactivos con fármacos, o incluso se ha relacionado con la aparición de hemorragias.

La luteína y zeaxantina son un tipo de carotenoide que confieren un pigmento amarillo o naranja principalmente, aunque también se encuentra en alimentos de color verde, son extraordinaria fuente de potasio y vitaminas C y A la cual cumple una función protectora en la retina frente a la luz azul y de los rayos del sol, que pueden ser nocivos a la visión si no contamos con una protección, protege el desarrollo visual desde niños, y contra la degeneración asociada a la edad previniendo cataratas y retinitis; tiene acción contra el estrés oxidativo por lo que se asocia con prevención de cáncer, 

Otra de sus funciones importantes es su actividad antioxidante y como agente inflamatorio, por lo que puede contribuir a la salud neuronal a lo largo de la vida.

De las frutas que nos aportan luteína, podemos destacar la naranja, la mandarina (en estas dos, es recomendable no consumir en jugo, sino todo el contenido completo, ya que el albedo (parte blanca) contiene la mayor cantidad de nutriente y fibra), chabacano, papaya, melocotón. Estos alimentos por sus propiedades antioxidantes nos ayudan a reforzar sistema inmunológico e incluso colaboran en la formación de algunos neurotransmisores que pueden favorecer en caso de tendencia a la depresión.

El huevo es otra fuente de luteína, de hecho, la yema es el que mayor presencia de este elemento contiene, sin embargo, su función y cantidad se verá afectada por la alimentación de la gallina, entre menor procesada y mas natural sea (alimentada por pasto natural, sin alimentos artificiales) es mejor.

Como se mencionó al principio, también es posible encontrar a la luteína en alimentos de color verde, tales como la espinaca, los guisantes, la col y el brócoli, que son fuente enriquecida de este carotenoide.

En el mercado, existen ciertos suplementos con las propiedades de los elementos mencionados anteriormente, sin embargo, es muy importante consultar previamente con su médico o nutriólogo acerca de la ingesta recomendada, ya que pueden tener interacción con fármacos o agravar un problema de salud, condicionando a una exacerbación del cuadro patológico que se presente. 

Es importante no tomar suplementos sin previa orientación.

Recuerda no existe alimento que por sí solo genere una mejora, o que nos provoque un daño. El veneno está en la dosis.

 

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