Autores: López Arenas Mariana Berenice, Noyola Villalobos Héctor Faustino, Ignacio Mejía Iván, Albores Méndez Exsal M., Virginia Sánchez Monrroy, Bracho Monserrat, Vargas Hernández Marco Antonio.
El cáncer de mama continúa siendo uno de los principales problemas de salud que afectan a las mujeres en todo el mundo. A pesar de los notables avances en el diagnóstico temprano y en el tratamiento, como lo son la cirugía, la quimioterapia y las terapias dirigidas, sigue siendo una de las causas más importantes de mortalidad en este grupo.
Una de las razones por las que el cáncer de mama sigue siendo tan letal es la metástasis, es decir, la diseminación de células tumorales hacia otros órganos como el hígado, los pulmones, los huesos o elcerebro. En esta etapa, el cáncer se vuelve más difícil de controlar y el tratamiento se convierte en un reto tanto para las pacientes como para los médicos. En esta fase de la enfermedad la metástasis es laprincipal causa de muerte por cáncer de mama. En este contexto, las decisiones terapéuticas suelenbasarse principalmente en dos factores: las características clínicas de la paciente, que incluyen su edad, estado general y los sitios metastásicos y el perfil del tumor primario. Sin embargo, este enfoque partedel supuesto de que el tumor metastásico conserva las mismas propiedades que el tumor original, algo que no siempre ocurre.
Al revisar estudios previos, los investigadores observaron que la comparación entre el tumor primario y la primera metástasis se había realizado en pacientes previamente tratados. Por ello, decidieron evaluar la discordancia entre ambos tejidos antes de aplicar cualquier tratamiento para la enfermedad avanzada. Así nació el proyecto ESOPE, cuyo objetivo fue describir esas diferencias tumorales para mejorar la toma de decisiones terapéuticas y el pronóstico de las pacientes.
Este estudio multicéntrico y prospectivo se llevó a cabo en Francia, en seis centros académicos: Institut Curie (París y Saint-Cloud), CHU Saint-Louis (París), Gustave Roussy Cancer Campus (Villejuif), Centre Léon Bérard (Lyon), Institut de Cancérologie de l’Ouest (Saint-Herblain) y Centre Oscar Lambret (Lille). Se incluyeron 130 pacientes con su primer episodio metastásico sin tratamiento previo.
Para identificar mutaciones, a cada paciente se le tomaron muestras tanto del tumor primario como del tejido metastásico y se compararon ambas. Se analizaron los receptores hormonales ER (estrógeno) y PR (progesterona), la proteína HER2 (factor de crecimiento epidérmico humano) y el marcador de proliferación Ki67. Además, se realizó secuenciación genética mediante técnicas de nueva generación para identificar mutaciones relevantes y determinar si existían diferencias entre ambos tejidos.
Los resultados mostraron que, al comparar las metástasis con el tumor primario, se encontraron mutaciones no presentes en el original (mutaciones privadas). Entre las más frecuentes se identificaron alteraciones en TP53 y PIK3CA. Además, se observó que cambios en genes como PTEN, ALK y POLE pueden ser potencialmente tratables con terapias dirigidas.
Otro hallazgo importante fue el papel del tiempo que desempeña un papel crucial en la evolución genética del cáncer. Las metástasis detectadas prácticamente al mismo tiempo que el diagnóstico del tumor eran más similares al primario; en cambio, las metástasis tardías acumulaban más mutaciones, reflejando una mayor evolución genética.
En conjunto, el estudio ESOPE representa un paso significativo hacia la oncología de precisión. Estos hallazgos respaldan que el cáncer de mama no es una enfermedad uniforme, sino dinámica y evolutiva. Comprender las transformaciones del tumor permite que la medicina actual deje atrás el enfoque de tratar de igual forma a todas las pacientes y avanzar a un tratamiento más personalizado y adaptado a cada caso. Antes de iniciar el tratamiento de la metástasis, es fundamental realizar una biopsia para confirmar si el subtipo tumoral ha cambiado o si existen mutaciones accionables que justifiquen un abordaje terapéutico específico. Esta información puede traducirse en mejores opciones de tratamiento y en un pronóstico más favorable para las pacientes.
1.Callens C, Driouch K, Boulai A, Tariq Z, Comte A, Berger F, et al. Molecular features of untreated breast cancer and initial metastatic event inform clinical decision-making and predict outcome: long-term results of ESOPE, a single-arm prospective multicenter study. Genome Medicine. 2021 Dec 1;13(1).


Una información necesaria e interesante, la investigación muy precisa y clara a pesar de estar en secundaria entendí muy bien.