Cómo controlar con el cerebro un brazo robótico

Científicos de la Universidad Nankai en China han logrado un gran avance en el desarrollo de una interfaz cerebro-computadora que permite a un mono controlar un brazo robótico usando sólo sus pensamientos. Este avance, anunciado el 5 de mayo, es considerado como un desarrollo prometedor que podría mejorar significativamente la calidad de vida de personas con discapacidades.

La interfaz cerebro-computadora utilizada en el experimento convierte las señales electroencefalográficas (EEG) del cerebro del mono en instrucciones de control, lo que le permite maniobrar el brazo robótico y obtener recompensas alimenticias. Es importante destacar que la investigación aún no ha sido revisada por pares, y las afirmaciones hechas por los científicos no han sido verificadas de manera independiente. La información sobre el experimento está disponible actualmente sólo a través de un comunicado en el sitio web de la universidad.

El estudio, liderado por el Profesor Duan Feng y llevado a cabo en colaboración con el Hospital General del Ejército Popular de Liberación Chino (301 Hospital) y Shanghai Xinwei Medical Technology Co., Ltd, representa una continuación de investigaciones previas que incluyeron un experimento de interfaz cerebro-computadora en ovejas. El comunicado destaca el reconocimiento exitoso de las señales EEG y otras tecnologías fundamentales críticas para la ejecución del experimento.

Una imagen adjunta compartida por la universidad muestra el procedimiento quirúrgico realizado en el mono mientras recibe el implante cerebral. El animal sedado yace sobre una mesa mientras los médicos monitorean la operación en una pantalla.

Describiendo la interfaz cerebro-computadora interventiva desarrollada por el equipo del Profesor Duan Feng, los investigadores explican que un sensor EEG interventivo se une a los vasos sanguíneos cerebrales del mono mediante cirugía interventiva. Este enfoque permite la recolección de señales EEG intracraneales sin necesidad de una craneotomía, asegurando una interfaz cerebro-computadora no invasiva y segura.

El sensor EEG interventivo pasa a través de la vena yugular, ingresa al seno sagital y llega al área del cerebro de la corteza motora. Después de la finalización exitosa de la operación, las señales EEG recolectadas son reconocidas con precisión, otorgando al animal un control activo sobre el brazo robótico.

El Profesor Duan Feng enfatiza que los resultados obtenidos del experimento de interfaz cerebro-computadora interventiva en cerebros de primates no humanos contribuyen al progreso de esta tecnología desde la investigación de laboratorio a posibles aplicaciones clínicas. Él prevé la fusión de la medicina y la industria, lo que conduciría a la creación de una marca nacional de equipos médicos de alta gama que podrían revolucionar el campo de la rehabilitación médica de enfermedades cerebrales.

Aunque aún no se ha publicado un estudio exhaustivo por parte de los investigadores, otras empresas ya han probado sus implantes cerebrales en sujetos humanos, proporcionando evidencia de su eficacia. Por ejemplo, Inner Cosmos presentó su «pastilla digital» en enero, dirigida al tratamiento de la depresión.

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