cafe-genetica

El café, además de ser una de las bebidas más populares del mundo, es una de las que mayor protección antioxidante proporciona al organismo. Además de las sensaciones placenteras y las mejoras en la atención que produce, tomar una taza de café proporciona de 200 a 500 mg de antioxidantes, cuyo consumo diario permite reducir los efectos de la oxidación y el estrés oxidativo, y con ello prevenir la aparición de enfermedades crónicas, como son la enfermedad cardiovascular, la diabetes tipo 2, y algunos cánceres como el de hígado, riñón, el colorrectal y el cáncer de mama; patologías que tienen como causa primaria el estrés oxidativo.

De los antioxidantes que presenta el café, la cafeína es la más conocida, compuesto que se absorbe rápido en el estómago y se distribuye en todos los tejidos, presentando in vivo actividad inhibitoria sobre la tumorogénesis. Otros antioxidantes presentes son el cafestol y kahweol que inducen la producción de sales biliares y aumentan la movilidad intestinal, evitando así que se acumulen compuestos tóxicos en el intestino; por su parte, el ácido clorogénico y el ácido cafeico, son potentes antioxidantes, siendo el ácido clorogénico un interesante compuesto que ha demostrado reducir los niveles de azúcar en la sangre en pacientes con diabetes.

Anexamente, en el año 2015, un estudio de la empresa brasileña de investigación agropecuaria (Embrapa) y la Universidad Nacional de Brasilia descubrió péptidos inéditos en el café con características semejantes a la morfina, que contienen propiedades analgésicas y ansiolíticas. Por su parte, la Escuela de Salud Pública y el Hospital Brigham y de Mujeres de Harvard en Boston (EEUU), realizaron un meta-análisis de todo el genoma de más de 120.000 bebedores regulares de café, en que concluyeron que el gusto por el café viene marcado en los genes; los autores de dicho estudio concluyeron que “los resultados obtenidos apoyan la hipótesis de que diferentes mecanismos neurológicos y metabólicos de la cafeína contribuyen sobre los hábitos de consumo del café y que las personas adaptan dicho consumo para equilibrar los síntomas negativos o positivos que presentan según la variabilidad genética. Estos resultados apuntan a la existencia de mecanismos moleculares responsables de la variabilidad interindividual en la respuesta, a nivel farmacológico y de salud, al café”.

Por último, el consumo de 96 gramos de café (que equivalen aproximadamente a media taza) es suficiente para entregar al organismo la Ingesta Diaria Recomendada de vitamina C y E; además, se estima que bebiendo de 4 a 5 tazas de café al día, se cubriría un 64% de la capacidad antioxidante total requerida.


 

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