Este post viene a raiz del Día Mundial de la Tierra, el cual se celebró el pasado 22 de Abril en todo el mundo, para dejar caer algunas cuestiones en las que nuestro día a día no reparamos y que son de gran importancia para intentar crear conciencia de lo importante y necesario que es cuidar el suelo que pisamos, que cultivamos y que disfrutamos en nuestro tiempo libre.

¿Te has parado algún momento a pensar sobre el suelo? ¿Qué ocurre bajo él? ¿A donde va lo que vertemos? En realidad vamos teniendo conciencia sobre la calidad del agua pues cada día es más escasa y es esencial para nuestra vida pero no sobre el suelo porque para él todo vale. Sin embargo la realidad es totalmente distinta, sino lo cuidamos también estamos descuidando la calidad del agua que bebemos y hasta nuestra propia salud.

¿Has pensado alguna vez a donde van todos los pesticidas, insecticidas que nos ayudan cada día a obtener cosechas más productivas y tener una gran variedad de alimentos en nuestra mesa con independencia de la estación de año? – No por más productos que le echemos a las producciones agrícolas mejores vegetales vamos a tener! ¿O los vertidos industriales? La respuesta es simple, gran parte de los mismos van a parar al suelo y con ellos a las aguas subterráneas, plantas, ríos y mares revirtiendo a nosotros mismos, sí sí, has leído bien, a nosotros mismos.

Sólo en España se producen más 2 millones de toneladas de metales pesados, hidrocarburos, organoclorados, pesticidas y otros residuos tóxicos y peligrosos de las cuales gran parte se vierten de forma ilegal, lo que supone un agresión contra el medio ambiente y la salud. Multiplica esta cantidad por todo el mundo … ¿no crees que la tierra necesita que la cuidemos un poco más?

Si hiciéramos una radiografía al subuselo podríamos llegar a entender su complejidad y cómo de importante es conservarlo. El suelo actúa como un filtro natural, como si fuera “el monstruo de las galletas” tragando todas las sustancias químicas que tiramos, eliminándolas o degradándolas a subproductos menos tóxicos para el medio ambiente.

Sin embargo, llega un momento en el que se satura y no puede absorber más contaminación, liberándola y poniéndola en juego bien en el ciclo del agua o bien para ser absorbidos y acumulados por las plantas y posteriormente ingeridos por nosotros mismos.

esquema suelo

Este esquema muestra de forma sencilla cómo estamos expuestos a la contaminación día a día. Sin embargo, en primer lugar para establecer la magnitud de este problema y definir las acciones a desarrollar es necesario realizar un diagnóstico del suelo y el riesgo que representa para la salud humana.

Este riesgo dependerá en gran medida de la fuente de exposición: inhalación directa, el contacto directo, consumo de verduras, carne o agua afectada por los contaminantes.

Cada pequeño gesto que nosotros hacemos hacia el medio ambiente al final se puede convertir entre todos en una gran hazaña para cuidar nuestra Tierra y sobre todo a nosotros mismos.

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