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Por César Miguel Mejía Barradas y Cindy Rodríguez Bandala

El cáncer de mama es una enfermedad que afecta profundamente a millones de mujeres en todo el mundo. Más allá de sus efectos inmediatos y visibles, como la cirugía y la quimioterapia, existen impactos a largo plazo que merecen atención especial. Uno de estos impactos menos conocidos pero significativos es su efecto sobre la densidad mineral ósea (DMO), un factor crucial para la salud ósea y la calidad de vida a largo plazo de las pacientes.

La densidad mineral ósea se refiere a la cantidad de minerales, principalmente calcio y fósforo, presentes en el tejido óseo. Es un indicador clave de la resistencia y salud de los huesos. Una baja densidad mineral ósea aumenta el riesgo de fracturas y de desarrollar osteopenia y osteoporosis, enfermedades que debilita los huesos y puede llevar a complicaciones graves.

Efectos del cáncer de mama y su tratamiento en la DMO

El cáncer de mama y varios de sus tratamientos pueden tener efectos adversos significativos sobre la DMO de las pacientes. Estos efectos pueden variar según el tipo de tratamiento, la duración del mismo y las características individuales de cada paciente pues las mujeres con cáncer de mama tienen un mayor riesgo de osteopenia, osteoporosis y fracturas óseas, particularmente aquellas tratadas con quimioterapia y terapia hormonal [1]:

  • Quimioterapia: Algunos agentes quimioterapéuticos, especialmente aquellos que inducen menopausia precoz o afectan los niveles hormonales, pueden contribuir a la pérdida de DMO. Por ejemplo, los inhibidores de aromatasa, comúnmente utilizados en mujeres posmenopáusicas con cáncer de mama positivas al receptor hormonal, pueden reducir los niveles de estrógeno, lo que conduce a una mayor pérdida ósea [2].
  • Terapia hormonal: La terapia hormonal, utilizada para tratar cánceres de mama receptores hormonales positivos, puede tener un impacto dual sobre la DMO. Si bien puede ser beneficiosa para prevenir la recurrencia del cáncer, también puede aumentar el riesgo de osteoporosis debido a la reducción de estrógenos en el cuerpo [3].
  • Cirugía y radioterapia: Aunque la cirugía y la radioterapia en sí mismas no parecen tener un impacto directo en la DMO, pueden afectar indirectamente la salud ósea debido a cambios en la actividad física, la movilidad y el bienestar general de la paciente durante y después del tratamiento.

Factores de riesgo y vulnerabilidad

Algunas mujeres pueden tener un mayor riesgo de desarrollar problemas de DMO durante o después del tratamiento del cáncer de mama. Estos factores de riesgo incluyen:

  • Edad avanzada.
  • Historial previo de osteoporosis u otros trastornos óseos.
  • Bajo índice de masa corporal (IMC).
  • Consumo insuficiente de calcio y vitamina D.
  • Historia familiar de osteoporosis.

El estrés crónico en el cáncer de mama, derivado del padecimiento mismo, de la metástasis o invasión en hueso y del tratamiento y manejo de la enfermedad, también es otro factor que puede alterar el equilibrio entre la formación y la resorción ósea, llevando a una pérdida neta de DMO [4]. Además, el estrés puede estar asociado con cambios en los niveles de hormonas como el cortisol, que pueden afectar negativamente la salud ósea [5].

Las personas con estrés a menudo experimentan cambios en sus hábitos de sueño, dieta y ejercicio, todos los cuales pueden influir en la salud ósea [6]. Un estudio muestra que las mujeres postmenopáusicas tratadas con inhibidores de aromatasa presentan una pérdida ósea significativa en comparación con aquellas que no recibieron este tratamiento [7]. Así, se sabe que la pérdida de DMO puede continuar durante varios años después del tratamiento inicial del cáncer de mama, subrayando la necesidad de monitoreo a largo plazo e intervenciones preventivas continuas [8].

Es fundamental que las pacientes y los profesionales de la salud estén conscientes de estos factores de riesgo para implementar estrategias preventivas y de manejo adecuadas.

Estrategias para preservar la salud ósea

La preservación de la salud ósea durante y después del tratamiento del cáncer de mama es crucial para la calidad de vida a largo plazo de las pacientes. Algunas estrategias recomendadas incluyen:

Suplementación con calcio y vitamina D: Es esencial asegurar una ingesta adecuada de estos nutrientes para fortalecer los huesos y reducir el riesgo de osteoporosis.

Ejercicio físico: El ejercicio regular, especialmente el entrenamiento de fuerza y los ejercicios de impacto moderado, puede ayudar a mantener y mejorar la DMO.

Monitoreo regular: Las evaluaciones periódicas de la DMO pueden identificar cambios tempranos y permitir intervenciones preventivas oportunas.

Estudios y evidencia científica

La investigación científica ha proporcionado perspectivas valiosas sobre la relación entre el cáncer de mama y la densidad mineral ósea:

Conclusiones y recomendaciones

El cáncer de mama es una enfermedad compleja que no solo afecta la vida de las mujeres diagnosticadas, sino también su salud ósea a largo plazo. Es esencial que las pacientes y los profesionales de la salud estén informados sobre los posibles efectos adversos en la densidad mineral ósea y tomen medidas preventivas y de manejo adecuadas. Con un enfoque multidisciplinario que incluya atención médica integral, nutricional y de actividad física, podemos mejorar significativamente la calidad de vida de las mujeres que enfrentan esta enfermedad y sus consecuencias.

Referencias

  1. Breast cancer, bone metastases, and treatment-induced bone loss**: Coleman RE. J Clin Oncol. 2001;19(18 Suppl):81S-86S.
  2. Impact of chemotherapy on bone density and bone metabolism in breast cancer patients: Smith IE, Dowsett M. J Natl Cancer Inst Monogr. 1994;(16):77-82.
  3. Bone density changes following adjuvant chemotherapy in post-menopausal women with breast cancer: Hillner BE, Ingle JN, Chlebowski RT, et al. J Clin Oncol. 2003;21(16): 2952-2958.
  4. Niziolek PJ, Warman ML, Robling AG. Mechanotransduction in bone tissue: the A214V and G171V mutations in Lrp5 enhance load-induced osteogenesis in a surface-selective manner. J Bone Miner Res. 2020;35(3):377-390.
  5. Henderson CR. Demographic patterns in perceived discomfort among osteoporosis patients: the discriminative use of alternative concepts. Soc Sci Med. 1990;31(5):597-603.
  6. Nachemson AL. The load on lumbar discs in different positions of the body. Clin Orthop Relat Res. 1966;45:107-122.
  7. Effects of aromatase inhibitors on bone health in women with hormone receptor-positive breast cancer: Van Poznak C, Sauter NP, Schwartzberg LS, et al. J Clin Oncol. 2010;28(6): 967-975.
  8. Long-term effects of adjuvant chemotherapy and postoperative radiotherapy on bone mineral density in breast cancer**: Saarto T, Blomqvist C, Välimäki M, et al. Br J Cancer. 1997;75(8): 1225-1229.

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