Las sales son de nosotros, las tecnologías son ajenas

Una doctora en Química jujeña, fue distinguida con el Diploma al mérito a lo mejor de  la Ciencia y Tecnología Argentina que otorga la Fundación Konex en 2023 por su  trabajo en el desarrollo de tecnologías sustentables para extracción y baterías de litio.  Victoria Flexer, investigadora del Conicet y directora del CIDMEJu, instituto  dependiente de Conicet, la universidad y la provincia de Jujuy, reconoce  orgullosamente ser fruto de la educación pública y estar buscando darle valor  agregado al litio de la Puna haciendo una extracción sustentable que no comprometa  las futuras generaciones. 

Jujuy, Salta y Catamarca, poseen las reservas de litio de nuestro país. Argentina,  Bolivia y Chile, forman el «Triángulo del litio», un área que concentra entre el 65 y el  80% de las reservas mundiales de este mineral. Sus tres vértices son el salar de  Atacama en Chile, el salar del Hombre Muerto en Argentina y el salar de Uyuni, en  Bolivia.  

Hay diferencias en cuanto a soberanía sobre este recurso entre los países del  Triángulo del litio. En Bolivia, la Constitución del Estado Plurinacional sancionada en  2009 concibe a los recursos evaporíticos como un bien estratégico, reservando al  Estado su explotación, comercialización y uso. Chile, tiene reservada la propiedad del  litio en su Constitución, el Estado pretende controlar los proyectos estratégicos del  metal a través de la Empresa Nacional del Litio, que promueve el presidente Boric. En  Argentina, el Artículo 124 de la Constitución Nacional, establece que “…corresponde a  las provincias el dominio originario de los recursos naturales existentes en su  territorio”. Por ello los recursos naturales poseen carácter público y pertenecen a la 

soberanía del Estado, pero son las Provincias las que regulan su uso y tienen la  potestad para otorgar concesiones sobre las pertenencias mineras de sus territorios. 

Hay dos salares en activa extracción en nuestro país: en Catamarca el salar de  Hombre Muerto en manos de la corporación estadounidense FMC y el Salar de  Olaroz-Cauchari, explotados por Sales de Jujuy S.A, de la firma australiana Orocobre.  Ambas extracciones se realizan bajo técnicas y procesos de extracción, que se  instrumentan de modo privado y confidencial de las empresas adjudicatarias. Entre  ambos emprendimientos extraen un 15% del litio a nivel mundial y ubica a nuestro país  como el segundo exportador de carbonato de litio proveniente de salmueras. 

Si solo analizamos la producción y el lugar que ocuparemos a escala mundial como  productores de carbonato de litio, dejamos de lado que en la extracción litífera, no hay  rentabilidad para el Estado; de lo que se extrae, queda para las provincias argentinas  el 1,5% como regalías, mientras que, del otro lado de la cordillera, en Chile, las  regalías representan un 40 %. La única ganancia para el Estado argentino deriva de  los impuestos que pagan las compañías por desarrollar sus actividades en nuestro  país, que desde 1993 cuentan con exenciones de acuerdo a la Ley de Inversiones  Mineras. No hay en marcha un plan de desarrollo volvernos productores de tecnología.  Es necesario avanzar hacia un modelo similar a Bolivia, donde el Estado participa de  las ganancias, promueve empresas nacionales y hasta desarrolla un proyecto  industrial de tres fases que va “del salar a la batería”.  

El apoyo a las actividades de promoción de la ciencia, la tecnología y la innovación  vinculadas al litio se canalizan a través del CONICET y la Agencia I+D+i. Las  investigaciones de CONICET se orientan hacia actividades que utilizan al litio como  insumo para la producción baterías y solo lo están realizando un 8% en Jujuy y 5% en  Catamarca, del total de científicos que investigan sobre litio en el país. En el CIDMEJu  desarrollan aplicaciones que agregan valor al recurso minero primario en la zona  donde se extrae, y la mayor parte de los doctorandos son de Jujuy, Salta y Catamarca.  La Dra. Victoria Flexer junto a Ernesto Calvo, director del INQUIMAE y a sus grupos  de investigación en Electroquímica del Litio, han creado un método de extracción de  litio no contaminante y trabajan en el desarrollo de baterías de litio-aire, mucho más  livianas y con mayor autonomía, posibles de utilizar en vehículos eléctricos de  desarrollo local.  

En términos de aprovechamiento del recurso natural, la Argentina aún tiene un largo  camino por recorrer. Y en este escenario, es urgente el apoyo al desarrollo de ciencia y tecnología, que nos saquen del lugar de productores primarios y nos convirtamos en 

proveedores de un producto industrializado. Es necesario invertir y comprender que la  tecnología es mucho más valiosa que tener el recurso abajo de la tierra. 

En la Tabla Periódica, es un metal alcalino, buen conductor del calor y la electricidad;  tiene un comportamiento muy inestable y explosivo, reacciona rápidamente con el  agua y nunca se lo encuentra libre en la naturaleza (como litio puro), sino que está  combinado con otros elementos. Sólido, blando, de color blanco plateado y de uso en  la industria del vidrio, la cerámica, en fármacos, con una gran capacidad para  almacenar energía eléctrica. Se ha vuelto el petróleo del siglo XXI, pues multiplicó por  diez su valor desde el comienzo de este siglo. A partir de 2011 se observó un fuerte  incremento en el precio mundial del carbonato de litio como consecuencia de la mayor  demanda del recurso. Este hito presenta una posibilidad de generar mayor cantidad de  divisas para Argentina, según el Informe Litio de la secretaria de Minería del año 2021. 

En la naturaleza el litio se encuentra en compuestos químicos que son parte de las  sales del agua de mar, pero tiende a fijarse en las arcillas que se depositan en los  fondos marinos, lo que dificulta su extracción. Las salmueras naturales, como las  aguas subterráneas de los salares, son los depósitos que tienen mayor concentración  de litio. La mayor parte de este litio proviene de aguas geotermales, o tal vez en parte  de cenizas volcánicas, es decir, de bajo de la corteza terrestre. El litio no se disuelve  fácilmente en agua, a menos que esté muy caliente, como las aguas termales. De este  modo, llega a la superficie terrestre, a los salares de altura, como los de la Puna y en  un clima árido, se concentran por el proceso de evaporación debido a la alta  insolación. Estas salmueras de grandes depósitos de litio se encuentran a nivel  mundial en un número reducido. 

Para su extracción se hacen perforaciones para sacar agua muy salada, que es  tratada con compuestos químicos que ayudan a separar los distintos minerales y luego  es colocada en piletones para lograr la evaporación del agua en un plazo de meses  hasta 2 años y una concentración de hasta 50 veces este mineral. Recién entonces es  llevado a una planta industrial para la obtención del carbonato de litio, forma química  en la que se comercializa. 

El litio es valioso porque impulsa la revolución mundial de vehículos eléctricos pero la  soberanía de los recursos, la huella de agua del metal y el reciclaje son grandes  desafíos.

https://www.argentina.gob.ar/sites/default/files/informe_litio_2021_final.pdf 

https://investiga.unlp.edu.ar/especiales/litio-17104 

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