El aprendizaje en la predicción de la toma de decisiones

Autora: Ehuridice Yarlen Espinoza Guerra

El aprendizaje como un epifenómeno complejo visto desde diferentes aristas sociales, culturales ambiental; pero también biológicas, entendido como todo aquello que se considera innato y en el que se hará énfasis en este apartado. Con una perspectiva profundamente ecológica; que determina una gestión efectiva en la predicción de la toma de decisión para ser previsivos, requerida para la futura sostenibilidad de la propia vida y la del planeta.

Por esta razón se considera en esta sección nº 4, los comportamientos y las emociones como factores del fenómeno complejo en la formación independiente, como bien público bajo la responsabilidad del Estado (Clavel, J. Ginot, I. 2015.p. 86), ya que su impacto en la calidad educativa tiene gran influencia; pero sobretodo en la generación de escenarios creativos, producción de conocimientos potenciales, con una sana competitividad y colaboración.

El fenómeno resulta irregular con respecto a las revisiones anteriores y posteriores, ya que en los estudios se han encontrados que el objeto de investigación se encuentra influenciado por fuerzas externas como internas. En estas ideas se parte de lo sustentado por Maturana.H. con la Teoría Santiago cuando dice al respecto: (…) el comportamiento de un organismo vivo no está condicionado a fuerzas externas (…) Mendoza, A.L. (s.f) p.4. en este sentido lógico, hay una proposición negada.

Así mismo, Mendoza, AL. (s.f) continua: (…) “centra su atención en el proceso de conocer creando la Teoría de Santiago de la Cognición, que incluye la percepción, emoción y comportamiento. ¿Cómo es posible que no requiera del cerebro y del sistema nervioso? Absurdo. Un ser vivo necesita a todas luces responder a un estímulo y para ello debe pensar y para pensar debe usar el cerebro. El cerebro es parte del sistema nervioso. No es posible actuar sin pensar. Tanto el comportamiento como las emociones están dados dentro del cerebro, el cual funciona como una máquina del tiempo la cual es tan exacta que permite equilibrar movimientos de un cuerpo vivo” (p.5).

Por lo que se revela la importancia del cerebro como el sistema nervioso en los comportamientos y las emociones; pero sobre todo para equilibrar esa entidad vital, mediante la interacción social.

Esta misma teoría epigenética, revela estudios que demuestran que el desarrollo de las células no sólo depende de la predisposición genética sino también del ambiente donde surge la interacción y desarrollo de estas células (Garavito, MC.  Villamil, A. 2017. p.145).

Partiendo de estas ideas arriba señaladas por Mendoza (s.f); Garavito, MC. Villamil, A. (2017) claramente demuestran la importancia bioquímica de la vida de que es matemáticamente igual a emociones, relaciones y cognitivismo. Esta perspectiva ecológica admite la importancia de la red bioquímica (perspectiva biológica) en la continuidad de la vida, ya que es quien permite la regeneración del ADN, mediante los factores externos-sociales es decir la relación con alguien más.

Del mismo modo esta teoría ecológica cognitiva claramente indica que la condición de estar equiparados de ADN y ARN; no es el equivalente a estar vivo, sino son las generaciones de las redes bioquímicas que se suscitan mediante las relaciones sociales como nuevos estados emergentes, conocido también como experiencias de conocimiento.

Para su mejor comprensión, se retoma las palabras de Lynn Margulis: “La célula tiene una relación automática con alguien más. Libera algo que alguien comerá. Los estudios de esta relación y del flujo entre materia y energía han resultado en la teoría de estructuras disipativas, es decir sistemas abiertos en donde sus estructuras se mantienen estables a pesar del cambio en sus componentes, lo que permite la emergencia espontánea de un nuevo orden” (Mendoza, s.f. p. 3)

Esta nueva estructura o emergencia espontánea de un nuevo orden, es similar a la interpretación que ocurre con los sistemas caóticos en el cuerpo humano y las enfermedades; el cuerpo lleva a cabo fenómenos de adaptación, entre ellos tratamiento médico, cuidados especializados, terapéuticos, acompañamiento familiar;  hasta que es superada, conservando siempre su estructura general (Fernández,M. 2010. p. 3).

El mismo autor, hace una analogía de estos sistemas caóticos de naturaleza humana con la misma, dice lo siguiente:

“Un ejemplo a esto es en el corazón, el ritmo y la frecuencia cardíaca. Conocemos aproximadamente cual debería ser, pero el mismo puede tener variaciones. Estas pequeñas alteraciones son una señal de salud del corazón, una muestra del vigor del sistema caótico, que es flexible a los cambios (un reacomodo, como sucede con las rocas que se encuentran cerca de una zona de ruptura cuando ocurre un sismo de magnitud considerable). El caos permite al corazón un abanico de comportamientos (grados de libertad, tal y como varia el número de réplicas de un temblor) que le permiten volver a su ritmo normal después de un cambio” (p. 1)

En el caso de los fenómenos sociales, ocurren la resolución de conflictos, lo que este último se convierte en un sistema de caos o de emergencia necesarios en cualquier sistema social transformador; donde se gestionan nuevos comportamientos, una vez superado será entonces  el estado de emergencia de nuevo orden.

Pero no basta solamente de generar nuevos comportamientos, es allí donde interviene la Teoría de las emociones del neurocientifico Dimasio, A. con el estado mental representacional de homeóstasis social, con su aporte teleológico de la razón superior y de diseño incompleto, es ese momento donde la toma de decisión (sin sesgos, asertiva, auténtica, congruente) será un proceso crucial para gestionar desde lo personal, la postura correcta (Martínez-García, C. Merchán-Clavellino,A. Morales Sánchez,L. Gómez-Molinero,R.2019. p. 264).

De este modo, aquí es donde los marcadores somáticos  cumplen su papel de predictores, los cuales nos alertan a través de susurros en el cuerpo; estás señales cognitivas están cargadas de información, que no escucha el cerebro; pero el cuerpo que no sufre de sesgos, es más rápido, si sabe lo que va ocurrir, tiene memoria, sabe cuando el otro miente; al final el saca lo que tienes que ver; en el cuerpo se expresa lo abstracto de la emoción; lo cual permite hacer previsiones, para gestionar o autorregular el estado emocional que se va a vivir. (Castellano, N. 2020)

Por último, es importante destacar que la educación somática es un campo poco explorado, se ha utilizado en la aeronáutica (Corzo, M. Díaz, A. Rodríguez, N. 2020), en la danza (Barragán, R. 2007), en el mundo político (Lozada, R. 2019), formación universitaria (Martínez, C. Merchán, A. Morales, L. Gómez, L. 2019)., educación pública () entre otros; este sería un nuevo reto en los próximos tiempos, ya que permitiría una toma de decisión con tendencia ventajosa y con el menor gasto de energía.

Referencias bibliográficas

Barragán, R. (2007). El eterno aprendizaje del soma: análisis de la educación somática y la comunicación del movimiento en la danza. Cuadernos de Música, Artes Visuales y Artes Escénicas, vol. 3, núm. 1, octubre-marzo, 2007, pp. 105-159. Pontificia Universidad Javeriana. Bogotá, Colombia.

Castellano, N. (2020). La postura y el cerebro. [Video]. YouTube. https://www.youtube.com/watch?v=zWhG1cBQGHY&t=6s

Clavel, J. Ginot, I. (2015). ¿Por una ecología de la somática? Revista Brasileira de Estudos da Presença  [Revista Brasileña de Estudios de Presencia], vol. 5, en uno. 1, nuevo-abril de 2015, pp. 85-100 Universidad Federal de Rio Grande do Sul Porto Alegre, Brasil. Traducido al español.

Corzo, M. Díaz, A. Rodríguez, M. (2020).Marcador somático y toma de decisiones en operadores de Aeronaves remotamente tripuladas. Tesis Psicológica, vol. 15, núm. 1, 2020, Julio-Diciembre, pp. 126-147. Fundación Universitaria Los Libertadores. DOI: https://doi.org/10.37511/tesis.v15n1a7

Fernández, M. (2010). Caos y complejidad en las ciencias de la vida. Disponible en: https://repositorio.uam.es/bitstream/handle/10486/679230/EM_34_5.pdf?sequence=1

Garavito, MC.  Villamil, A. (2017). Vida, cognición y sociedad: La teoría de la autopoiesis de Maturana y Varela. Revista Iberoamericana de Psicología issn-l:2027-1786, 10 (2), 145-155. Obtenido de: https://revistas.iberoamericana.edu.co/index.php/ripsicologia/article/view/1253

Henao, J. y Marín, A. (2019). El proceso de enseñanza desde el prisma de las emociones de los docentes. Revista Prax. Saber vol.10 no.24 Tunja Sep./Dec. 2019. Colombia.

Losada, R. (2019). El error de Damasio. La aplicación del marcador somático a las decisiones políticas.  Revista de Estudios Políticos, 186, 73-103. Doi: https://doi.org/10.18042/cepc/rep.186.03

Martínez, C. Merchán, A. Morales, L. Gómez, L. (2019). Proceso emocional de la toma de decisiones en estudiantes universitarios. Salud, psicología y educación. España.

Mendoza, A.L. (s.f). Las redes sociales surgen en nuestras células. Basado en el libro conexiones ocultas de Fritjof Capra. Ensayo Disponible en: https://www.monografias.com/trabajos-pdf3/redes-sociales-surgen-nuestras-celulas/redes-sociales-surgen-nuestras-celulas.pdf recuperado en fecha: 11-07-2022

 

 

Enviar comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.