El sarampión una enfermedad altamente contagiosa que es ocasionada por un virus del género conocido como Morbillivirus. Se propaga fácilmente cuando una persona que está infectada con el virus respira, tose o estornuda infectando primeramente las vías respiratorias ya que la fuente de contagio son las secreciones nasales o faríngeas para después propagarse por todo el cuerpo. Además, el virus se mantiene activo y contagioso en el aire o en las superficies hasta por dos horas.
Las personas no inmunizadas pueden contagiarse. Los más susceptibles son los niños pequeños y las mujeres embarazadas. Una vez que se presenta el contagio, los síntomas pueden aparecer entre unos 10 a 14 días después de haberte expuesto al virus. El síntoma más visible es la presencia de una erupción cutánea. Los primeros síntomas son muy similares a los de un resfriado: fiebre, goteo nasal, tos, ojos rojos y llorosos además de que se presentan manchas blancas en la mucosa de las mejillas. La erupción generalmente se da después de la aparición de estos síntomas entre 7 y 18 días después de la exposición al virus. Se presenta predominantemente en la cara y en la parte superior del cuello para extenderse durante tres días hasta llegar a las manos y a los pies. Suelen desaparecer una semana después.
El sarampión puede ocasionar complicaciones como ceguera, encefalitis, diarrea, infecciones en el oído y problemas respiratorios graves como neumonía. Las complicaciones se pueden presentar en cualquier persona contagiada pero son más susceptibles las mujeres embarazadas siendo también peligroso para su bebé y en menores de cinco años y adultos mayores de 30 años además de en niños desnutridos o en personas con el sistema inmune debilitado. Debe conocerse que algunas de estas complicaciones pueden llevar a la muerte.
Desgraciadamente, no hay un tratamiento específico para esta enfermedad. Sólo se alivian los síntomas con agua, antibióticos, vitaminas y dieta saludable.
A la fecha, la vacunación comunitaria es la forma más eficaz de prevenir el sarampión. La vacunación debe darse en los niños y son dos dosis para garantizar inmunidad. La primera dosis generalmente se administra entre los 12 y los 15 meses de edad y la segunda entre los 15 y los 18 meses de edad. En México generalmente se combina con vacunas contra las paperas, la rubeola y/o la varicela (triple viral o doble viral).
¿Por qué es importante la vacunación?
En 2025 se notificaron 14,975 casos confirmados de sarampión en 13 países, un aumento de 32 veces más en comparación con 2024. Entre 2020 y 2023, la vacuna evitó 6.2 millones de muertes en el continente americano, y 93.7 millones en el mundo desde 1974. Igualmente, en esos años, la tasa de mortalidad mundial disminuyó en un 83% además de que evitó 60 millones de muertes en el mundo. En 2024 poco más de 13 millones de habitantes en las américas tuvieron su primera dosis cubriendo el 89% de la vacunación contra el sarampión; sin embargo, la segunda dosis en el mismo año sólo cubrió al 79% de la población. Particularmente en América del Norte, en 2023 y 2024, sólo entre el 80-89% de la población total recibió sus dos dosis de vacuna y en 2024, poco más de 6 millones de habitantes recibieron su esquema de vacunación completo. Como se observa, la cobertura de la vacunación comunitaria ha disminuido los últimos dos años, al menos en el continente americano.
Particularmente en México, la vacunación contra el sarampión ha disminuido en comparación con la cobertura en el territorio de las américas. En 2024, sólo el 69% de los habitantes recibió la segunda dosis de la vacuna. Además, en el continente americano, México es uno de los países que presenta menor cobertura ya que menos del 80% de los habitantes tienen su esquema completo. Comparado con 2020 donde 100% y 83.84% de la población tenían su primera y segunda dosis, respectivamente para 2024 sólo el 79.86% y 68.96% tenían la primera y segunda dosis, respectivamente.
Finalmente, debemos mencionar que la vacunación es importante pues esta vacuna ha demostrado ser segura por más de cinco décadas. El virus de sarampión fue aislado por primera vez en 1954 en un cultivo de tejidos (cepa Edmonston) y desde 1963 se introdujeron vacunas (una de un virus vivo atenuado, Edmonston A y otra de un virus muerto, Edmonston B) y han sido utilizadas en todo el mundo desde ese momento aunque la del virus muerto dejo de usarse en 1967 por presentar una protección incompleta. Antes de la introducción de la vacuna se presentaban millones de casos de sarampión pero una vez que se introdujo la enfermedad se erradicó con una protección de más del 90% en niños adecuadamente inmunizados.
Referencias
https://www.who.int/news-room/fact-sheets/detail/measles
Davaro RE. Measles Virus. Viruses and the Lung. 2013 Aug 26:71–8. doi: 10.1007/978-3-642-40605-8_8.
https://paho-cim.shinyapps.io/immunization-dashboard/

